Univision lanza la primicia: la política del gobierno de Obama era permitir el tráfico de armas

13 de octubre de 2012

13 de octubre de 2012 — Este es el título del artículo de William F. Wertz, que a continuación se reproduce con la autorización de la revista EIR. [1]

por William F. Wertz, Jr.

7 de octubre de 2012 — El domingo 30 de septiembre, Univisión, la cadena de televisión de habla hispana más grande en Estados Unidos, dio a conocer nuevos detalles sobre la Operación Rápido y Furioso, dándole rostro a las cientos de víctimas de la política que deliberadamente puso armas en manos de los carteles de las drogas en México. El informe también mostró que el plan de permitir el tráfico de armas no fue producto solo de la iniciativa de funcionarios locales de Arizona, sino que por el contrario, también estaba ocurriendo en otros dos estados, Florida y Texas, lo cual sugiere firmemente que esta política venía desde lo alto del gobierno de Obama.

Lyndon LaRouche ha sostenido desde hace tiempo que el trasiego de armas que llevaba a cabo el gobierno de Obama formaba parte de un arreglo según el cual se lavaban enormes cantidades de narcodinero hacia la campaña de Obama, gracias al promotor internacional de las drogas, George Soros.

Si bien Univisión no toca este asunto directamente, sus revelaciones pudieran servir para que se ampliaran las investigaciones. ¿Cómo es posible que también se hubiera permitido en Florida y Texas el trasiego de armas a los carteles de las drogas, si no era más que una operación descarriada de Arizona?

El programa de Univision muestra que mucho antes de que fuera asesinado el 14 de diciembre del 2010 el oficial de la Patrulla Fronteriza de EU, Brian Terry, en Arizona con las armas de Rápido y Furioso, las armas que el gobierno de Obama le había estado enviando a los carteles desde principios del 2009, ya se habían usado en dos masacres de jóvenes adolescentes mexicanos.

Once meses antes, el 30 de enero del 2010, un comando de por lo menos 20 gatilleros se estacionaron a las afueras de una fiesta de cumpleaños de estudiantes de bachillerato y universitarios en Villas de Salvarcar, Ciudad Juárez, Chihuahua, México. Cerca de la medianoche, los asesinos, que después fueron identificados como gatilleros del cartel mexicano "La Línea", irrumpieron en una casa de una sola planta y abrieron fuego en contra de casi 60 jóvenes ahí reunidos. Afuera, los centinelas mataron a un vecino que gritaba y a varios estudiantes que habían logrado escaparse. Fueron asesinados 14 jóvenes, entre hombres y mujeres y 12 más resultaron heridos antes de que los gatilleros se dieran a la fuga.

Univision, cita un documento que obtuvo del Ejército Mexicano, e informa que tres de las armas de grueso calibre que se usaron esa noche en Las Villas de Salvárcar, estaban ligadas a la Operación Rápido y Furioso.

Esta información, que sin duda alguna poseía el Departamento de Justicia de EU, no se le entregó a la Comisión de Supervisión y Reforma del Gobierno de la Cámara de Representantes, a pesar de que la Comisión había emitido una orden de presentación.

La red televisiva también puso al descubierto otra masacre con armas de Rápido y Furioso. Según el informe, el 2 de septiembre del 2009, solo seis meses después de lanzada la Operación Rápido y Furioso, fueron asesinados 18 hombres jóvenes en El Aliviane, un centro de rehabilitación de Ciudad Juárez.

Univisión encontró a la mayoría de estas víctimas comparando la lista de los números seriales de las armas usadas en Rápido y Furioso con la listas de las armas incautadas en México. Después de comparar las dos listas, quedó claro que se utilizaron por lo menos 100 armas de esas para todo tipo de crímenes. Univisión reportó que ellos encontraron 57 armas que no habían sido mencionadas en la investigación del Congreso de Estados Unidos.

Univisión también encontró detalles adicionales sobre otras operaciones donde se permitía el tráfico de armas emprendidas por el gobierno de Obama.

En Florida, las armas de la Operación Náufrago terminaron en manos de criminales de Colombia, Honduras, Venezuela y Puerto Rico, dijo desde la cárcel el principal informante al Noticiero Univisión. El informante que entrevistó Univisión fue el "veterano de Vietnam convertido en traficante de armas" Hugh Crumpler.

"Cuando la ATF (Oficina de Bebidas Alcohólicas, Tabaco y Armas de Fuego del Departamento de Justicia EU) me paró, me dijeron que las armas se estaban yendo hacia los carteles" dijo Crumpler. "La ATF lo supo antes que yo lo supiera y me habían estado siguiendo por un considerable período de tiempo. No es posible que me hubieran estado siguiendo por dos meses como ellos dicen que lo hicieron, y no saber que las armas iban a algún lado sin que fuera eso lo que ellos querían que sucediera".

Crumpler continuó: "Ellos sabían que las armas iban para los carteles y ellos querían que se fueran a los carteles. Me dijeron que esto lo estaban supervisando desde altos niveles nacionales" (énfasis nuestro).

Según documentos en los juzgados, también se permitió que desde Texas salieran del país otras armas de fuego, y en entrevista dada por Magdalena Ávila Villalobos, la hermana del agente del Servicio de Aduanas e Inmigración de EU, Víctor Ávila, uno de los sobrevivientes en la confrontación del 15 de febrero del 2011 con los gatilleros del cartel en México. Su compañero Jaime Zapata fue asesinado durante el ataque.

"No provienen de Arizona ni de Rápido y Furioso, sino que es una operación muy similar. Esas armas que se han recuperado, se ha confirmado que son armas que se usaron en la balacera en donde murió Jaime Zapata y fue herido Víctor Ávila" dijo Magdalena Ávila V. en Univisión.

Las armas de fuego vinculadas al ataque en Texas fueron compradas por dos bandas criminales de traficantes en el estado, según Raymond Thomas, el abogado de la familia Zapata.

Se extiende la investigación

Cinco días antes de la transmisión de Univisión, el 25 de septiembre, el presidente de la Comisión de Reforma del Gobierno, congresista Darrell Issa (Republicano de California) y el senador Charles Grassley (Iowa), el principal senador republicano en la Comisión Judicial, le enviaron una carta a la Oficina del Inspector General del Departamento de Justicia, solicitándole una investigación de los casos Ávila y Zapata.

Más adelante, luego de la transmisión de Univisión, el 2 de octubre, Issa y Grassley le escribieron una carta al Procurador General, Eric Holder, en donde le exigían respuestas a una serie de preguntas con relación a las revelaciones en Univisión de que se habían descubierto "otras 57 armas de fuego no reportadas", las cuales estaban ligadas a la Operación Rápido y Furioso.

Se enfocaron en las tres armas que se usaron en la masacre del 30 de enero del 2010 en Ciudad Juárez. Según Issa y Grassley, "en ninguna de las cartas se hacia alguna referencia a estas armas, ni en la del 9 de septiembre del 2011 ni en la del 7 de junio del 2012, en respuesta a nuestras solicitudes de información sobre las armas recuperadas y en particular las armas recuperadas asociadas con delitos violentos".

Con relación a estas tres armas preguntan lo siguiente:"a) ¿Estaban estas tres armas conectadas a Rápido y Furioso?; b) ¿Quien compró estas armas y cuando?' c) ¿Cuando se recuperaron estas armas?; d) ¿Cuando supo primero el Departamento de la conexión entre estas armas y Rápido y Furioso?; e) ¿Por qué no reportó el Departamento estas armas al Congreso junto con las otras 28 armas que se recuperaron en México en conexión con delitos violentos?"

La carta solicitaba respuestas para antes del 14 de octubre.

Obama acorralado

Ocho días antes de la transmisión, los presentadores de Univisión María Elena Salinas y Jorge Ramos entrevistaron a Obama en Miami, en donde lo confrontaron como ningún otro de los medios importantes lo ha hecho. Ramos había entrevistado anteriormente a Obama sobre la Operación Rápido y Furioso. La entrevista se llevó a cabo después de que se dio a conocer el informe de la Oficina de la Oficina del Inspector General del Departamento de Justicia el 20 de septiembre. Obviamente, ambos presentadores sabían sobre el devastador material nuevo que estaban a punto de presentar en Univisión sobre la Operación Rápido y Furioso.

Refiriéndose a las 65,000 personas que han sido asesinadas en la narcoviolencia en México, Salinas le preguntó a Obama: "¿Cuántas personas más tienen que morir antes de que se cambie de estrategia?"

Ramos fue más específico: "Usted me dijo en una entrevista que usted y el señor Holder no autorizaron la Operación Rápido y Furioso que permitió el ingreso a México de 2,000 armas provenientes de Estados Unidos y que estaban en manos de los [carteles] narcotraficantes. Yo creo que han muerto más de 100 mexicanos y también el agente norteamericano Brian Terry. Existe un informe de que hay 14 agentes responsables por la operación, pero ¿no debería haber sabido el Procurador General Eric Holder, no debería haber sabido sobre esto y si no lo supo, no debería usted despedirlo?

Obama, quien según el Inspector General del Departamento de Justicia ha obstruido su investigación al evitar que entrevistara al funcionario del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Kevin O'Reilly, y al negarse a entregar comunicados internos de la Casa blanca, mintió que Rápido y Furioso, que empezó en el 2009 bajo su gobierno, había empezado bajo el gobierno de Bush. Obama dijo que "Eric Holder es de toda mi confianza, porque ha mostrado que está dispuesto a pedir cuentas a aquellos que tomaron estas acciones y apasionadamente quiere asegurarse de evitar que caigan armas en las manos equivocadas".

Ramos respondió: "Pero si no tiene nada que esconder, ¿entonces por qué no está dando a conocer los documentos al..."

Obama: "La verdad es que hemos dado a conocer miles de documentos".

Ramos: "Pero no todos".

Salinas después insistió: "Que se lleve a cabo una investigación independiente, porque al final del día, es el Departamento de Justicia el que está investigando a su jefe y diciendo que ellos [DoJ] que no es culpa de ellos? ¿Por qué no tener, muy brevemente, una investigación independiente que no la lleve a cabo el Departamento de Justicia?"

El ejercer el privilegio del Ejecutivo para encubrir la responsabilidad de su gobierno en el asesinato no solo de dos funcionarios estadounidenses encargados de aplicar la ley, sino de adolescentes mexicanos, se le está regresando al Presidente, quien aparentemente creyó que nadie se iba a atrever a decir que el emperador estaba desnudo.

Vínculos: [1] http://larouchepub.com