Obama empuja a Turquía a una guerra contra Siria, y también contra Rusia

13 de octubre de 2012

13 de octubre de 2012 — Turquía, país miembro de la OTAN, se negó a dar a conocer quién les dijo que cometieran la locura de forzar a un avión de pasajeros de una aerolínea siria que venía de Rusia el miércoles 10 de octubre, pero ese no podía ser otro que Obama, o sus amos titiriteros de la familia real británica. Victoria Nuland, vocera del Departamento de Estado, le dijo ayer a los medios informativos que el Gobierno le daba su "firme respaldo" a esa atrocidad.

Aún más, el periódico turco Sabah informó que Turquía le pidió a la OTAN que reorientara su radar contra misiles balísticos (ABM) en Kurecik, Turquía, hacia Siria. Así mismo hoy, Turquía envió dos aviones caza de combate hacia la frontera con Siria, luego de que supuestamente un helicóptero militar sirio bombardeó el pueblo de Azmarin en la frontera siria, informó Reuters.

En la frontera de Turquía con Siria se han reforzado las fuerzas de tanques turcos, con 60 tanques más, lo que lleva a un total de por lo menos 250 tanques, y por 25 aviones caza F-16 más, informó hoy La Voz de Rusia y la agencia RIA Novosti, tomado del periódico turco Hürriyet.

En Moscú, el embajador de Siria fue el viernes 12 al Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, en tanto el Presidente Vladimir Putin convocó a "una reunión urgente" del Consejo de Seguridad Ruso para ese mismo día en la tarde, para tratar sobre "problemas sociales y económicos de actualidad y la situación global con foco en Siria". Al salir de esa reunión, Sergei Lavrov, ministro de Relaciones Exteriores, le dijo a los periodistas que "no tenemos secretos. Por supuesto, no habían armas a bordo y no era posible que hubieran". Además Lavrov subrayó que la carga de equipos de radar que incautaron las autoridades turcas del avión civil interceptado es "completamente legal" y que Rusia le va a exigir a Turquía, que devuelvan el equipo y que den una explicación, según informó la Agencia de Noticias Rusa (RIA).

Enormemente alarmado por las perspectivas de una guerra —y es justo que lo esté— el ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, Guido Westerwelle, dijo hoy que programó apresuradamente una visita para reunirse con su colega de la OTAN en Turquía. "La situación de Siria se ha agravado. Y eso nos tiene muy preocupados", dijo. "Es importante que nadie le eche gasolina al fuego. Contamos con que sean moderados y que detengan esta escalada".

"Es importante que ninguno sucumba a las provocaciones, y que continuemos trabajando en un nuevo comienzo democrático en Siria", dijo. "Quiero escuchar con mis oídos las razones que los llevó a forzar el aterrizaje de la aeronave y confiscar la mercancía que venía en el avión, en Turquía", informó Naharnet.

Mientras tanto, el negociador jefe turco para la Unión Europea, el ministro Egemen Baris, dijo recientemente que, "el poder militar de Turquía es suficiente como para arrasar con Siria en unas horas". El parlamentario Samil Tayyar, del AKP, partido político en el Gobierno de Turquía, dijo ayer en la televisión que "si Turquía quiere, puede llegar a Damasco en tres horas", informó el periódico Sabah, según se traduce al inglés en el sitio electrónico www.al-monitor.com