El Departamento de Estado de Obama atiza el fuego entre Turquía y Siria

15 de octubre de 2012

15 de octubre de 2012 — La vocera del Departamento de Estado de Barack Obama, Victoria Nuland, tuvo que reconocer el viernes que la carga a bordo de la aeronave civil siria que fue obligada a aterrizar en Turquía —porque supuestamente transportaba armas enviadas ilegalmente al gobierno sirio—era efectivamente "legalmente correcta". El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, había declarado el viernes 12, luego de la reunión del Consejo de Seguridad Nacional de su país, que el cargamento no incluía armas.

Pero a Nuland no le importaron para nada los hechos del caso, los cuales tuvo que reconocer, y más bien se lanzó con la diatriba típica del gobierno de Obama en contra de Rusia y China por obstaculizar el juego de guerra británico. Nuland alegó que de cualquier modo, Rusia tiene la culpa porque su "política está moralmente en bancarrota'. Más aún, insistió en que "no tenemos duda alguna de que eso era equipo militar serio", sea lo que sea que eso quiera decir.

"No hay sanciones del Consejo de Seguridad [de la ONU, CSNU] contra Siria porque los miembros del Consejo de Seguridad, Rusia y China, lo siguen impidiendo. Todos los demás dentro del Consejo de Seguridad hacen lo que pueden de manera unilateral para garantizar que el régimen de Assad no consiga apoyo desde el exterior". Luego Nuland agregó que "ningún país responsable debiera estar ayudando a la maquina bélica del régimen de Assad y en particular los que tienen responsabilidades por la paz y la seguridad global como miembros del CSNU".

Mientras tanto, el gobierno turco siguió con sus acciones y amenazas dictadas por Obama. El primer ministro Recep Tayyip Erdogan dijo en una conferencia internacional en Estambul el viernes 12 que el mundo presenciaba una "tragedia humanitaria" en Siria. "Si esperamos a uno o dos de los miembros permanentes [del CSNU]... entonces el futuro de Siria estará en peligro". Erdogan exigió una reforma de la ONU apra eliminar el poder de veto de los cinco miembros permanentes del CSNU. "La ONU está perdiendo credibilidad al negarse a ver lo que sucede en Siria", insistió.