La moderadora defiende las mentiras de Obama sobre Benghazi en el segundo debate

18 de octubre de 2012

18 de octubre de 2012 — La moderadora del segundo debate presidencial, Candy Crowley, intervino descaradamente en el segundo debate intentando salvar a Barack Obama en dos temas interrelacionados: Benghazi y la Operación Rápido y Furioso.

El comportamiento de la moderadora pudo haber producido en el Presidente la ilusión de que había ganado, pero su comportamiento mentiroso y el sesgo de ella solo han hecho que la situación empeore para el Presidente.

En respuesta a una pregunta sobre quien era responsable por las fallas de la seguridad en Benghazi en la que fueron asesinados el embajador y otros tres estadounidenses, Obama inicialmente trató de escabullir la respuesta, pero fue forzado a asumir la responsabilidad por los acontecimientos y después mintió diciendo que él había denunciado el ataque en contra de las instalaciones de EU en Benghazi al día siguiente, septiembre 12, calificándolas de ataque terrorista.

Cuando Romney desafió la mentira de Obama, destacando que le tomó al gobierno 14 días para calificarlo de ataque terrorista, la moderadora intervino para alegar falsamente que el Presidente en verdad había dicho el 12 de septiembre que era un acto de terrorismo.

Durante su uso de la palabra, Obama —quien regularmente sostiene reuniones los martes con su Asesor de Seguridad Nacional, John Brennan, para escoger los blancos que van a ser asesinados— tuvo un arrebato homicida. Definió claramente su deseo de salvar sus posibilidades electorales llevando a cabo otro asesinato extrajudicial, si se puede encontrar el blanco apropiado.

El público, que había acordado no aplaudir o abuchear durante el evento, inmediatamente estalló en aplausos encabezados por nadie menos que la esposa del presidente, Michelle Obama.

Solo hasta después del debate Candy Crowley se vio forzada a admitir que de hecho Romney "estaba correcto en principio".

De hecho, el 30 de septiembre, en "State of the Union" de CNN, la misma Candy Crowley le había preguntado al senador John McCain (republicano de Arizona) por qué pensaba que le había tomado al gobierno 17 días luego de los ataques en Benghazi, el llegar a "una especie de declaración definitiva" de que habían sido terroristas los que llevaron a cabo los ataques. Crowley le preguntó a McCain "Obtuvimos del gobierno la especie de declaración definitiva de que esto parece ahora como si hubiera sido un ataque planeado con anticipación por parte de un grupo terrorista, donde algunos de ellos eran por lo menos simpatizantes de al-Qaeda. ¿Por qué cree usted?, y ¿no le molesta que les haya tomado todo este tiempo desde el 11 de septiembre, para llegar a esta conclusión?".

Pero durante el debate la moderadora volvió a salir de nuevo en ayuda de Obama cuando, al responder a una pregunta sobre armas de asalto, que Obama ha dicho que quiere prohibir, Romney presento el hecho de que durante el gobierno de Obama se había dejado deliberadamente el trasiego de más de 2,000 armas a los carteles de las drogas de México, quienes las usaban para matar a mexicanos y también funcionarios judiciales estadounidenses y que Obama había ejercido su privilegio ejecutivo para obstruir una investigación por parte del Congreso. Obama visiblemente hizo una señal con la cabeza a Crowley, quien respondió diciendo que Romney se estaba saliendo del tópico e insistió en que se movieran a otra pregunta. Obama pudo así eludir el tema totalmente.

En general, a pesar de que se suponía que los participantes eran votantes no comprometidos, las preguntas que Crowley seleccionó de entre las sometidas por los participantes eran 80% favorables a Obama. Crowley también interrumpió 28 veces a Romney comparado con las 9 veces que interrumpió a Obama. Luego le dio a Obama 3 minutos más después de cortar a Romney y de haberle asegurado que iba a recibir más tiempo después para responderle a Obama. Asi mismo, permitió que Obama tuviera la última palabra en 8 de las 11 oportunidades.

El ex gobernador de Nueva Hampshire, John Sununu, suplente de Romney, dijo que claramente habían pescado mintiendo al señor Obama.

"Anoche pescaron al Presidente en una mentira y yo creo que el mundo debe saberlo" dijo el miércoles en "Starting Point" de CNN. "Lo que [Romney] hizo fue poner esto de nuevo en las conversaciones. Y ahora lo que la gente entiende es que el presidente y su embajadora ante la ONU y Jay Carney, y todos los apologistas de esta Casa Blanca y todos los hinchas en la Televisión que tratan de cubrirle el trasero, han estado mintiendo sobre el presidente, tratando de engañar al país [para que crea] que esta tragedia fue resultado de un video, en vez de reconocer desde un principio que este fue un ataque terrorista bien planeado y bien ejecutado, lo que desbarata el argumento del presidente de que ya no hay terrorismo desatado en esta zona".

En entrevista en el Ulsterman Report, el 'Insider' de la Casa Blanca hizo el siguiente análisis del debate: "La gente vio lo que hizo Crowley. En su propia red están incómodos por esto. Yo creo que para el primer debate lo que se le dijo al moderador [Jim Lehrer] es que había que ayudar a Obama. Esta vez fue hay que salvar a Obama. Y eso fue lo que ella hizo".

"Y en cuanto a Benghazi, Obama tuvo su pequeño desplante montado de ira. Pero tenemos las grabaciones. Tenemos la evidencia. El obtuvo una prórroga a corto plazo. Nosotros ganamos los nuevos ciclos más importantes de largo plazo. El tipo mintió. Lo van a pescar. A parte de su base no le va a importar un comino. ¿Pero qué con el resto? A esos otros votantes si les importa. ¿Quedan algunos indecisos? Nosotros los ganamos. A todos. ¿En cuanto a la base de Obama? Mier... Esa base se ha venido contrayendo en grande durante meses. Pueden agitar todo lo que quieran a estos tipos. Que gran cosa. Eso no es más que el 35% del electorado. Se pueden quedar con ellos. En este ciclo electoral, simplemente no son los suficientes como para ganar esta cosa, y el equipo de Obama lo sabe. Andan totalmente por la calle de la amargura ahora".