El embajador Stevens comparó el derrumbe de la seguridad en Libia con "los cañones de agosto"

22 de octubre de 2012

22 de octubre de 2012 — El embajador de Estados Unidos en Libia, Christopher Stevens, quien fue asesinado en el segundo ataque terrorista del 11 de septiembre junto con otros tres estadounidenses en el ataque terrorista al consulado estadounidense en Benghazi —orquestado por los británicos y los sauditas— había escrito el 8 de agosto de 2012 un cable de dos páginas titulado "Los cañones de agosto: la seguridad en Libia oriental", donde cita una ola de ataques terroristas que ocurrieron en Libia, y destaca que existía en el país un "vacío de medidas de seguridad". Este y otros cables escritos por Stevens son parte de las 166 páginas de documentación interna del Departamento de Estado que hicieron pública el 19 de octubre como adjuntos de la carta que le enviaran al Presidente Barack Obama, el presidente de la Comisión de Supervisión y Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes, Darrell Issa, y el presidente de la Subcomisión de Seguridad Nacional, Jason Chaffetz.

El día que ocurrió el ataque en septiembre, Stevens había firmado un cable de tres páginas, catalogado como "delicado", en el cual señalaba "cada vez más problemas de seguridad" y "frustración cada vez mayor de parte de los residente locales para con la policía libia y las fuerzas de seguridad". Steven caracterizaba estas fuerzas como "demasiado débiles para garantizar la seguridad del país".

En el cable de dos páginas del 8 de agosto, que también fue catalogado como "delicado", titulado "Los cañones de agosto", el embajador Steven señala que en solo unos cuantos meses "Benghazi a pasado de la inquietud a la euforia y de vuelta, en tanto que el panorama político está dominado por una serie de incidentes... Los incidentes aislados fueron organizados", añadió, como resultado del "vacío de medidas de seguridad que un grupo diverso de actores independientes están explotando para sus propios fines".

"Los extremistas islámicos pueden atacar con impunidad la Cruz Roja. Lo que hemos visto no son crímenes de oportunidad aleatorios, sino más bien ataques escogidos y diferenciados", agregó (énfas