La pandilla de Obama gruñe y miente tratando de controlar los daños por el Benghazi-gate

24 de octubre de 2012

24 de octubre de 2012 — Pocas horas después de que el congresista Darrell Issa le enviara una carta a Obama, exigiendo respuestas por el desmantelamiento de la seguridad en Benghazi y las mentiras tratando de encubrir lo que fue un ataque terrorista, la pandilla de Obama empezó a responder, difundiendo mentiras y amenazas en el proceso.

* La tarde del 19 de octubre, dos funcionarios no identificados del gobierno de Obama le dijeron a la revista Foreign Policy que Issa había dado a conocer comunicados "confidenciales aunque no clasificados" del Departamento de Estado, que ponía en peligro la vida de colaboradores de EU en Libia [¿Al-Qaeda?—ndr] y nuestra "cooperación de seguridad" con ellos. Un vocero de la Comisión de Supervisión de Issa respondió que esto era una hipocrecía, por lo menos: "¿Donde estaba esa rabia y urgencia cuando se estaba llevando a cabo todo eso?", es decir, el ataque al consulado.

* La noche del 19 de octubre, Los Angeles Times publicó un artículo que haría enrojecer hasta a Susan Rice, titulado "No se encontró evidencia del papel de Al Qaeda en el ataque en Libia" y donde se citan "funcionarios estadounidenses y testigos —no identificados— entrevistados en Libia" en el sentido de que el ataque al consulado "parece que fue un ataque oportunista más que una operación largamente planeada".

* La mañana del 20 de octubre, el senador John Kerry, el hombre corresponsable por la atrocidad en Libia, despotricó en contra de Issa: "Esto es irresponsable e inexcusable, y lo que es peor, se pudo haber evitado totalmente".

Lyndon LaRouche recalcó que no hay seriedad en estas respuestas del gobierno de Obama, ni en cualquier cosa que provenga del gobierno, en todo caso. El punto es que Obama es capaz de lo que sea, afirmó LaRouche. No es importante alguna acción en específico; no se puede derivar el futuro del pasado. Nunca funciona el pensamiento estadístico. Se tiene que mirar el futuro de manera independiente de las tendencias actuales. Todas las cosas importantes que suceden en la historia se producen como sorpresa desde la perspectiva de las tendencias actuales.