Obama se niega a sostener la ley y oponerse a las iniciativas de legalización de las drogas

24 de octubre de 2012

24 de octubre 2212 -– Un grupo de nueve ex directores de la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) escribió una carta el mes pasado al Fiscal General Eric Holder, para presionarlo para que a nombre del gobierno de Obama se opongan públicamente a tres importantes iniciativas electorales estatales para la legalización de la marihuana por las que se votará el 6 de noviembre. Ante el persistente silencio de Holder, estos ex directores de la DEA realizaron una conferencia de prensa, de la cual dimos cuenta en este mismo espacio [¿El motivo por el cual Obama es blando con la legalización, obedece a que su campaña aceptó dinero lavado del narcotráfico?].

Según un artículo del diario Washington Post (el cual está a favor de la legalización), los ex directores de la agencia antidrogas argumentan que el gobierno tiene que salir en contra de las iniciativas, ya que su ejecución violaría las leyes federales, los fallos de la Suprema Corte y los tratados internacionales. El silencio es equivalente a la indiferencia, dicen, o aún algo peor.

Las iniciativas en cuestión van mucho más allá de la legalización de la marihuana dizque médica, que ha entrado en vigor en Washington DC y 17 estados en las últimas décadas. Estas iniciativas, por primera vez legalizan la venta de marihuana para uso "recreativo". Incluso el que fue director antidrogas en el gobierno de Jimmy Carter, Peter Bensinger, famoso en su tiempo por haber abierto la puerta a la liberalización de drogas, se ha unido a los demás ex jefes de la DEA, que, abarcan los años de 1973 a 2007.

La más extrema de las medidas que aparecen en la boleta electoral en Colorado, Oregón y Washington, es la enmienda 64 en Colorado. Ésta, permitiría la venta de marihuana —que según el artículo citado, resulta ser el rubro más lucrativo para los narcocárteles mexicanos— en las tiendas y supermercados junto con los cigarrillos y el alcohol. Según el autor del artículo del Washington Post, la aprobación de esta iniciativa crearía una política hacia esa droga que destruye la mente, mucho más liberal incluso que la de Holanda.