Muchos más exigen que Obama se sincere sobre Benghazi

31 de octubre de 2012

31 de octubre de 2012 — Durante el fin de semana, diversas personalidades, entre militares retirados de alta graduación como congresistas, hicieron llamados para instar a Obama a dejar en claro si dejó o no que murieran estadounidenses en Benghazi.

* El almirante retirado James A. Lyons, ex comandante en jefe de la Flota del Pacífico de EU y representante de alto nivel de las fuerzas armadas de EU ante la ONU escribió en el diario Washington Times: "Hay una necesidad urgente de que se revele totalmente lo que se ha convertido en la Traición y Encubrimiento en Benghazi. Parece que el equipo de seguridad nacional de Obama, incluyendo la CIA, DNI y el Pentágono, vieron y escucharon el asalto al consulado norteamericano y los gritos de ayuda pero no hicieron nada.

"Se ha informado que el presidente Obama se reunió con el vicepresidente Joseph R. Biden y el secretario de la Defensa Leon Panetta en la Oficina Oval, supuestamente para ver que apoyo se les podía dar. Después de todo, teníamos recursos militares bastante confiables a corta distancia. En nuestra base militar en Sigonella, Sicilia, que esta a poco más de 400 millas de Benghazi, teníamos una unidad de Fuerzas Especiales totalmente equipada preparada tanto con transporte como con jets de combate. Ciertamente esta era una fuerza mucho más capaz que la fuerza de 22 hombres de nuestra embajada en Trípoli.

"Yo sé que este personal de Fuerzas Especiales estaban listos para saltar a la oportunidad. No tengo ninguna duda de que ellos hubieran arrasado con los terroristas atacantes. Tampoco tengo ninguna duda de que el almirante William McRaven, Comandante del Comando de Operaciones Especiales de EU, hubiera tenido listo para el ataque a su comando local en Sigonella; sin embargo, parece que recibió contraórdenes; ¿de quien? Necesitamos saberlo.

"También entiendo que teníamos disponible un helicóptero artillado C-130, que hubiera acabado rápidamente con los terroristas atacantes. Este ataque se prolongó durante siete horas. Nuestros aviones jet de combate hubieran podido haber arribado a nuestra misión en Benghazi en menos de una hora. Nuestras Fuerzas Especiales en Sigonella pudieron haber llegado ahí en unas pocas horas. No hay ninguna duda de que alguna acción de nuestra parte pudo haber salvado las vidas de nuestros dos ex miembros SEAL de la Marina y posiblemente la del embajador.

"Habiendo estado en un sinnúmero de situaciones similares, yo sé que se tiene que tener el coraje para hacer lo correcto y tomar acciones inmediatamente. Obviamente, en Benghazi se careció de ese coraje. La seguridad de nuestro personal siempre ha sido de vital importancia. Con toda la tecnología y las capacidades militares que teníamos en el teatro de los acontecimientos, que nuestro liderato haya ignorado deliberadamente las peticiones urgentes de ayuda no solamente es algo incomprensible, es antiamericano.

"Alguien en posición muy alta en el gobierno tomó la decisión de no darles auxilio (más allá de la embajada en Trípoli), y dejó que nuestra gente fuera asesinada. La persona que tomó está decisión cruel tiene que salir a la luz y tiene que rendir cuentas".

* Bing West, de la Armada y ex subsecretario de la Defensa, desafió a Obama para que dé a conocer las directivas en donde dio la orden para que se protegiera a nuestra gente en Benghazi como lo afirmó en una entrevista en Denver el 26 de octubre.

"Una hora después de que se iniciara el ataque, el presidente le ordenó a la CIA y a las fuerzas armadas que hicieran lo que fuera necesario hacer. Sin embargo la CIA y las fuerzas armadas no hicieron nada, excepto enviar aviones robot que sobrevolaron observando la batalla de siete horas. Un empleado de la CIA y ex SEAL de la Armada, Tyrone Woods, llamó dos veces pidiendo ayuda militar. El tenía un láser que define la distancia y marca los objetivos enemigos, transmitiendo por radio las coordenadas. Las fuerzas armadas no enviaron ninguna aeronave que atacara los blancos designados. Las fuerzas de Operaciones Especiales que estaban a la espera, a 480 millas de distancia, a menos de dos horas de vuelo, no fueron desplegadas.

"El secretario de la Defensa Panetta después explicó que esta pasividad obedecía al cumplimiento de una regla de combate. Un principio básico, dijo el 25 de octubre, es que no se despliegan fuerzas poniéndolas en peligro sin saber qué está pasando, sin tener información a tiempo real de lo que está ocurriendo.

"En raras ocasiones una turba espontánea ha intimidado tanto a nuestra nación. Hasta aquí llegó el envío de nuestros escuadrones todos los días en patrullaje en Afganistán, cuando no saben qué es lo que está sucediendo. La próxima vez que se le diga a una sección que tomen un objetivo, algún Cabo va a decir 'el sec de la Defensa dice que no nos tenemos que poner en peligro si no sabemos lo que está sucediendo'.

"El SecDef y el presidente han dado explicaciones contradictorias. O el señor Obama le ordenó al secretario de la Defensa que hiciera lo que fuera necesario hacer, o no se lo ordenó. Y ya sea que el secretario obedeció esa orden, o no. Y no lo hizo.

"Tampoco queda claro si el SecDef revocó las órdenes del jefe del Estado Mayor, quien es el asesor militar directo del Presidente. ¿Emitió el presidente, en su calidad de Comandante en Jefe una orden inequívoca que el jefe del Estado Conjunto recibió pero decidió no ejecutar? ¿O el jefe respondió que él no iba a hacer nada?

"Ciertamente es del mejor interés del Presidente dar a conocer una copia de su orden, que los militares hubieran tenido que distribuir por cientos en la cadena de mando. Y si el presidente no le ordenó al CSN que hicieran lo que tuvieran que hacer, ¿entonces quien estaba al mando? Cuando atacan al embajador estadounidense y queda fuera del control estadounidenses por más de siete horas mientras se libra combate, y nuestras fuerzas armadas no envían ayuda, entonces el sistema de respuesta a una crisis en la Casa Blanca es incompetente o altos funcionarios lo están encubriendo.

* El congresista Howard Buck McKeon, el republicano de más alto rango en la Comisión de Servicios Armados de la Cámara de Representantes de EU, en una carta escrita en fuertes términos, con fecha del 29 de octubre, le dijo al presidente Barack Obama que su relato de los acontecimientos en torno al mortal ataque en contra del consulado de EU en Libia suena inverosímil.

La carta de McKeon fue enviada en respuesta a los comentarios hechos el 26 de octubre por Obama durante una entrevista de radio. El presidente dijo que inmediatamente después del ataque, él emitió varias directivas, entre ellas una para garantizar que nuestro personal estuviera seguro y se hiciera todo lo que fuera necesario hacer.

"Su... directiva pareciera que requería de posibles acciones por parte de las fuerzas armadas de EU" escribe McKeon.

"Parece que hay una discrepancia entre su directiva y las acciones que tomó el Departamento de Defensa. Estamos dolorosamente conscientes de que, a pesar del hecho de que las fuerzas armadas tenían recursos en el área, los militares no desplegaron ningún efectivo para garantizar la seguridad del personal de EU en Benghazi en las horas en que fue atacado el consulado y el anexo", escribe el presidente de la Comisión de Servicios Armados. "Yo encuentro inverosímil que el jefe del Estado Mayor Conjunto, el Comandante del Comando de EU en África y el Comandante del Comando de EU en Europa hubieran pasado por alto una orden directa del comandante en jefe" afirma la carta.

Específicamente, McKeon le pidió a Obama que clarifique "¿a quien le emitió esta primera directiva y cómo se le comunicó esta directiva a las fuerzas armadas y otras agencias, verbal o por escrito?". El presidente de la Comisión de Servicios Armados también quiere saber si Obama en ese día le ordenó a las fuerzas armadas que movieran los efectivos disponibles hacia Libia y si le dio a los comandantes de las fuerzas armadas la autoridad para que tomaran cualquier y todas las medidas que fueran necesarias para garantizar la seguridad del personal estadounidense, incluyendo específicamente la autoridad para ingresar en el espacio aéreo libio. McKeon también quiere información sobre el tipo de comunicaciones que Obama pudiera haber tenido, o pudiera no haber tenido, ese día con los oficiales del Pentágono.

"Si fue así, ¿podría por favor describir cualquiera de las recomendaciones que usted hizo en relación al apoyo militar disponible y cualquier orden que usted les haya dado?", solicita McKean en la carta.

* David French, Jurista principal del Centro Americano de Derecho y Justicia escribió un artículo titulado "Evidencia de que Hillary contestó el llamado de las 3:00 am, en tanto que Obama colgó". Concluye: "El Departamento de Estado contestó el pedido con la fuerza que tenían. Las fuerzas armadas no lo hicieron. O no teníamos efectivos para responder (y ese sería un escándalo de diferente tipo) o alguien tomó la decisión de —en efecto— colgar a la llamada de las 3 am. ¿Quien hizo esa llamada y por qué? Los militares ya lo saben. También el pueblo estadounidense debe saberlo".