¿A quién se hará responsable por lo de Benghazi?

3 de noviembre de 2012

3 de noviembre de 2012 — Mientras que Lyndon LaRouche y Jeff Steinberg desenmascaraban en el Club Nacional de Prensa la complicidad documentada del Presidente Obama en la eliminación de la seguridad y las mentiras para encubrir lo sucedido en torno al asesinato de cuatro estadounidenses en el consulado en Benghazi el 11 de septiembre, las maniobras para señalar a algún culpable se multiplicaron en varias instituciones del gobierno y los medios informativos. En la medida que el reloj marca la cuenta regresiva hacia las elecciones, y crece la presión sobre Obama para que diga la verdad, también se llevan a cabo negociaciones intensas y chantajes tras bambalinas sobre el sujeto al que quieren obligar a que se declare culpable para salvar al Nerón en Jefe.

Muchos de los más recientes señalamientos tienen como blanco a Hillary Clinton, la Secretaria de Estado, pero la pelea de ninguna manera se ha decidido todavía. De hecho, muchas de las revelaciones hechas y la información que se ha filtrado en forma controlada, tiene todo el potencial de explotar antes de tiempo, en vista de que en general amplifican la mentira que Obama y sus subordinados han creado sobre el suceso. A saber:

* La columna de David Ignatius, en el Washington Post, fechada el 1 de noviembre, presenta una copia impresa de la cronología que hizo la CIA sobre los suceso en Benghazi, obtenida de "un importante funcionario de inteligencia", que le fue dada a conocer a una serie de periodistas. En resumidas cuentas Ignatius dice que: "Aunque hubo múltiples errores que llevaron a la tragedia final, no hay evidencia de que la Casa Blanca y el liderazgo de la CIA hayan retardado de modo deliberado o impedido los esfuerzos de rescate". Uno de los nuevos "hechos" que dan a conocer, seleccionados con cuidado, es que el avión robot que volaba sobre el consulado estaba desarmado, y por lo tanto no pudo eliminar los morteros de los atacantes; y que no es cierto, como algunos medios han informado, que Ty Woods, el ex Seal de la Armada había "señalado con el láser" la posición del mortero enemigo, mientras pedía apoyo aéreo para eliminarlo.

* Un artículo de Greg Miller publicado en el Washington Post del 2 de noviembre, basándose en la misma cronología de la CIA, presenta casi la misma información que presenta Ignatius en su columna. Señala que la decisión de publicar estos nuevos informes cinco días antes de las elecciones "es muy probable que se tome con suspicacia, en particular entre los republicanos", especialmente desde que "la información no dice nada sobre el origen principal de la controversia política que rodea el ataque: la evaluación variante".

* Un artículo del Daily Beast, escrito por Eli Lake, cita al vocero del Departamento de Defensa, George Little, que responsabiliza al Departamento de Estado: "El Departamento de Estado es responsable de asegurar la seguridad de sus instalaciones diplomáticas y de pedir apoyo a otras agencia del Gobierno si es necesario... De parte del Departamento de Estado no hubo ningún pedido para que en la noche del ataque hiciéramos una intervención militar". Además de señalar con el dedo a Hillary, el artículo trata de resguardar el trasero de Obama al afirmar que el vocero del Consejo de Seguridad Nacional (CSN) Tommy Vietor, dijo que mientras el ataque se llevaba a cabo, Obama le dijo a Panetta, Secretario de Defensa y al general Dempsey, Jefe del Comando Conjunto, que "que comenzaran a movilizar efectivos a la región para prepararse para una gama de contingencias".

* Jake Tapper de ABC, escribe que el gobierno de Obama tiene una estrategia de "parar el reloj hasta después del día de las elecciones" y no entrar en explicaciones sobre Benghazi, y solo ocasionalmente responder a temas individuales dando información por "goteo". Por ejemplo, el vocero del CSN, Tommy Vietor dijo que la Sala Situacional no estaba viendo un video en tiempo real en el momento del ataque, y también dijo que "la Casa Blanca no negó ningún pedido de ayuda. Punto".

* Patrick Buchanan en un artículo que se publicó en el WND, apunta fuertemente contra Hillary. El se centra en el cable que envió el embajador Stevens el 16 de agosto al Departamento de Estado, en el que dice que el consulado de Benghazi no podría aguantar un "ataque coordinado" y necesita por ello mayor respaldo de seguridad, como también el hecho de que el Departamento de Estado seguía el ataque en Benghazi en tiempo real". Pero Buchanan también cuestiona a otras partes del gobierno de Obama: "Entonces, ¿quién se negó a enviar la ayuda? ¿Quién dio la orden para 'no hacer nada'?... ¿Cuándo supo Obama que el Departamento de Estado seguía en tiempo real el ataque?... La CIA tiene que haber sabido todo esto. ¿Acaso Tom Donilon del CSN no lo sabía? ¿El no se lo comunicó al Presidente? Cinco días después de los sucesos en Benghazi, Susan Rice se presentó en cinco programas en la televisión nacional para decir que los ataques fueron una protesta espontánea contra un video antimusulmán. ¿Acaso el Presidente no sabía que ella estaba hablando estupideces? ¿Es posible que el todavía no tenía idea sobre lo que había acontecido en Benghazi?"

Una fuente de la inteligencia de Estados Unidos muy bien colocada confirmó que el informe de la CIA del jueves por la noche tenía la intención de encubrir más al Presidente Obama, pero que eso no fue posible. De hecho, el informe detallado de los esfuerzos de rescate de la CIA dejan ver claramente que todo el tiempo se supo que el ataque al consulado y al anexo de la CIA fue un ataque terrorista fuertemente armado y premeditado, no una manifestación espontánea. En todo caso, la "nueva" información de la CIA solo subraya más lo flagrante de las mentiras de Susan Rice y de Barack Obama.