Residentes de Brooklyn: "Ya no podemos vivir como ratas"

6 de noviembre de 2012

6 de noviembre de 2012 — En vísperas de las elecciones, cientos de miles de personas en los distritos de la ciudad de Nueva York, y en particular en el estado vecino de Nueva Jersey, enfrentan condiciones que amenazan sus vidas con clima gélido, sin electricidad, sin alimentos, sin seguridad y en un estado de terror. El corazón de la tormenta golpeó el centro más densamente poblado de Norteamérica.

Actualmente hay cientos de miles de familias que o no tienen vivienda o viven en circunstancias inhabitables. Esto va desde los que están a salvo pero desplazados debido a que sus viviendas fueron destruidas o dañadas, pasando por los que están en edificios de departamentos no seguros, hasta los que se encuentran en centros de asistencia, evacuados debido a las circunstancias pero sin recursos inmediatos.

De los 400,000 neoyorkinos que residen en cientos de los 2,600 edificios que opera la Oficina de Vivienda de la Ciudad de Nueva York, hasta el 1 de noviembre algunos miles estaban en 267 edificios de inquilinatos sin electricidad, sin seguridad, sin alimentos y muchos sin agua. Las unidades habitacionales públicas más afectadas eran las que estaban en las zonas costeras: Coney Island (Brooklyn), Rockaway Beach (Queens), Alphabet City, Long Island. Por ejemplo las casas de LaGuardia y las casas Vladock en el lado este de Manhattan. Estas se han convertido en casas del horror, donde padecen robos, enfermedades y desesperación.

Una nota en el canal Fox de ayer le pone carne y sangre a lo que sucede:

Un residente de las instalaciones de Vivienda Pública de la Ciudad de Nueva York en Red Hook, le dijo a los reporteros que después de 8 días, el edificio no ha recibido ninguna ayuda. "Nadie ha contestado nuestras súplicas". No hay agua ni electricidad. Muchos se han encerrado en sus casas toda la semana, sin atreverse a salir. Los pasillos están en la absoluta oscuridad. No hay luces de emergencia. No hay calefacción. No hay drenaje. Los huecos de las escaleras son hoyos hediondos con excrementos humanos que la gente evita tener dentro de sus apartamentos. El edificio tiene más de 10 pisos. Todavía hay gas, así que la gente utiliza sus estufas para calentarse, creando un peligro de incendio terrible. "Ya no podemos vivir como ratas"

Finalmente el lunes, la Cruz Roja arribó con carros con alimentos de emergencia. La Guardia Nacional envió personal para que revisara el edificio y las familias.

También se han desplegado finalmente a la infantería de marina y marineros de la Armada a algunas de las zonas playeras más fuertemente afectadas, para bombear el agua y realizar otras tareas pesadas.

Sin embargo el problema es que no existe solución dentro de la política actual a largo plazo. La vivienda es un ejemplo sobresaliente. No existen viviendas en 'exceso' en donde poner a cientos de miles de personas que han visto sus viviendas destruidas o no son habitables precisamente debido a las políticas de "contracción planeada" del las elites financieras de Wall Street y Gran Bretaña que han gobernado el país por los últimos 50-60 años. Se han saqueado secciones enteras de la ciudad, así como también de la industria. Ahora con este desastre, la política que prevalece —como se refleja en Bloomberg, Christie y Obama— es simplemente saquear más zonas. El genocidio estilo británico, hasta que llevemos a cabo la revolución que se requiere en la política.