Genocidio de Obama en Haití: Catástrofe por hambruna inminente y malnutrición

16 de noviembre de 2012

16 de noviembre de 2012 — Las horrendas consecuencias del huracán Sandy en Haití y de la tormenta Isaac antes de aquel, que han arrasado con la mayor parte de la producción de alimentos que poseía esta nación desesperada, es el resultado directo del rechazo asesino de NeronObama a movilizar de emergencia la logística necesaria y hacer las inversiones requeridas en infraestructura en ese país luego del terremoto de enero de 2012, el mismo tratamiento que están recibiendo Nueva York y Nueva Jersey ahora.

Durante el fin de semana del 9 al 11 de noviembre, de nuevo lluvias feroces azotaron con violencia a cuatro de los departamentos del norte de Haití, con más inundaciones, destrucción y muertes.

El 11 de noviembre, ActionAid advirtió que Haití podría encarar una catastrófica crisis de alimentos si no recibía de inmediato ayuda de los contribuyentes internacionales para ayudar a los productores agrícolas, porque entre el 70 y 90 por ciento de la producción agrícola de la isla fue arrasada como resultado del huracán Sandy y la tormenta Isaac. Súmenle a esto los cientos de miles de personas que todavía hoy viven en los escuálidos campamentos de desplazados de Puerto Príncipe, cuyas casas fueron destruidas o no son habitables. Cientos de edificios públicos como hospitales, escuelas, los centros de tratamiento del cólera, así como caminos y puentes, también fueron arrasados, junto con 64.000 cabezas de ganado. Solo la tormenta Isaac destruyó el equivalente de 300 millones de dólares en productos agrícolas. Y en tanto la comida escasea, los precios en muchas localidades han subido hasta en un 200%.

Ahora las Naciones Unidas advierten que en Haití, cinco millones de personas de una población de 9 millones, podría sufrir escasez de alimentos; hasta 2 millones de personas corren el riesgo de sufrir malnutrición, con al menos 4.000 niños menores de 5 años de edad que corren el riesgo de sufrir de "malnutrición aguda, severa". Jean Claude Fignole, director de ActionAid en Haití explicó que las "cosechas como el maíz, arroz, y café, que proveen alimento y dinero al menos al 50% de las familias en Haití, están en estos momentos descomponiéndose en campos de la costa sur del país... Los legisladores, donantes y agencias humanitarias, deben actuar ya para evitar una crisis de hambruna de proporciones potencialmente catastróficas".

La Oficina del Coordinador de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCAH) está suplicando por dinero. Con los $39.9 millones de dólares más que se agrega al presupuesto del 2012 para hacer frente a la destrucción ocasionada por Sandy, el total que se requiere es de $151 millones de dólares, de los cuales casi $100 millones todavía "no se han cubierto". El déficit del financiamiento humanitarios "en el transcurso del 2011 y el 2012", afirmó la OCAH, "redujo las capacidades hasta el punto en que no hay una capacidad suficiente bajo las condiciones actuales para cumplir con las necesidades humanitarias adicionales que resultan del huracán Sandy".