Crece la desestabilización en Jordania; Londres atiza el fuego

17 de noviembre de 2012

17 de noviembre de 2012 — Unas 2000 personas realizaron una manifestación en el centro de Amman el pasado viernes 16 para protestar contra el aumento en los combustibles domésticos, gritando consignas como "el pueblo pide la caída del régimen". Este es el cuarto día de manifestaciones en el reino de Jordania en contra de la monarquía, con consignas como "Abajo Abdulá, abajo".

Y mientras crecían las protestas contra la monarquía en Amman, la monarquía de Gran Bretaña libero el 13 de noviembre a un terrorista jordano detenido en Londres, Abu Qatada, quien había vivido en Londres bajo la protección ostensible del MI6 británicos, y ahora el gobierno del primer ministro David Cameron se prepara para enviar a Abu Qatada de regreso a Jordan. Con las pasiones desatadas entre los manifestantes, que están infiltrados a fondo por miembros de la Hermandad Musulmana, la llegada de Abu Qatada podría significar una seria amenaza para la monarquía jordana.

Jordan es una nación sumamente dividida, en donde hay una fuerte corriente opuesta a la monarquía, que incluye a muchos jordanos de origen palestino, y que se centra principalmente en las ciudades y cuenta con el apoyo de la Hermandad Musulmana y otros grupos terroristas. Por otro lado, la parte rural de Jordania todavía respalda a la monarquía. El 21 de octubre las autoridades jordanas informaron el arresto de 11 militantes sospechosos de tener nexos a Al-Qaeda. Según el informe, estos militantes utilizaban armas proporcionadas por Arabia Saudita y Qatar, introducidas de contrabando a través de Siria, y tenían como objetivo derrocar al gobierno.

Dado que Jordania tiene frontera con Siria, muchos grupos terroristas provenientes de todas direcciones con dinero, armas y la bendición de todos los gobiernos que quieren derrocar al régimen de Assad en Siria —como Gran Bretaña, Francia, Arabia Saudita, Qatar, etc.— utilizan a Jordania como estación de tránsito. Por su parte, las autoridades jordanas han amenazado con aplastar con "puño de hierro" a los grupos que incitan a la violencia durante las manifestaciones, mientras que los grupos de oposición se mantienen firmes en seguir con sus manifestaciones en todo el reino.