Bloomberg prohíbe las donaciones de alimentos a los damnificados, porque 'pudieran contener demasiada sal y grasas'

21 de noviembre de 2012

21 de noviembre de 2012 — ¿Eres una persona sin hogar en la ciudad de Nueva York? ¡Qué suertudo! El alcalde Michael Bloomberg está tan preocupado por tu salud que ha prohibido las donaciones privadas de alimentos a los albergues para damnificados para evitar que consumas demasiada sal o demasiadas grasas y no suficiente fibra. Así que, en vez de comer alimentos hechos en casa que pueden hacer que ganes unos kilos, más vale que no comas en lo absoluto y que por lo tanto no ganes nada!

La prohibición en realidad está vigente desde marzo pasado, impuesta por el Comisionado del Departamento de Personas sin Hogar, Seth Diamong, quien dijo en ese entonces, era "congruente con el énfasis del alcalde Bloomberg en mejorar la nutrición de todos los neoyorquinos". La prohibición se volvió noticia de nuevo después del huracán Sandy y todas las nuevas personas desamparadas que creo la tormenta, personas que parece que Bloomberg pretende dejar como personas desamparadas.

La locura de la prohibición parece que no se le escapó a nadie. Poco después de que se emitió la prohibición, el 82 por ciento de los consultados en una encuesta Rasmussen se opusieron a dicha prohibición. Una versión en una nota sobre Nueva York en CBS del 10 de noviembre reporta que la prohibición se está circulando en Internet con el título "Bloomberg prefiere que los damnificados se mueran de hambre antes de que consuman demasiada sal". Cuando se le confrontó con esta prohibición Bloomberg dijo: "Por todo lo que tenemos que pasar debido a todo tipo de razones de seguridad, simplemente tenemos una política que según entiendo es de no aceptar donaciones".

Aquellos buenos samaritanos que han estado colectando alimentos para dárselos a los desamparados están particularmente indignados por la prohibición. Glenn Richter, quien ha estado recolectando alimentos durante 20 años, incluyendo las sinagogas del Lado Oeste, para repartirlos en los albergues de desamparados le dijo a CBS Nueva York que estaba "pasmado" por el edicto. Dijo que su propia familia ha estado comiendo los mismos alimentos por siempre y se han desarrollado. "Mi padre vivió hasta los 97 años; mi abuelo vivió hasta los 97 y todos la gozaron y ahora nos dicen que no es buena y yo creo que hay un grado de control que se convierte en control hasta los últimos detalles y cuando se cruza esa línea, lo que se está haciendo es simplemente erróneo" dijo Richter.