Cambio de paradigma: histórica conferencia sobre "La energía nuclear del futuro" en Paris

29 de noviembre de 2012

29 de noviembre de 2012 — Reflejando el potencial del nacimiento de un nuevo paradigma en un mundo en donde el viejo paradigma está a punto de destruirnos a todos, se reunieron este 22 de noviembre a una conferencia histórica en París unas 300 personas. Organizada por la Fundación por la Ecología del Futuro, una nueva institución creada por el Instituto de Francia, la conferencia reunió a algunas de las mentes más destacadas que participan en una nueva ciencia y tecnología nuclear conocida como IV Generación.

Luego de un breve discurso inaugural del escéptico sobre el clima, el ex ministro de Ciencias de Francia, Claude Allégre, quien dijo que el tema no era argumentar a favor de esta u otra tecnología sino simplemente explorar las diversas opciones prometedoras para el avance en este campo; el ex director de Electricité de Francia (EDF), Marcel Boiteux inició las presentaciones del día.

Demoliendo la idea de que energía y kilovatios eran sinónimos, Boiteux dijo que lo que realmente fue la clave en la evolución de la humanidad, fue el incremento de lo que el llamó energía "mecánica" (opuesta a la térmica). Quemar leña y usarla como calor es una cosa, dijo, pero lo que es realmente fundamental es la energía para producir trabajo. La energía nuclear no solamente usa menos recursos sino que también usa menos espacio, dijo. En una ocasión, le mostró a algunos de sus ingenieros la planta de energía nuclear francesa de Paluel (4 reactores de 1,300 MV) y les dijo: aquí ven ustedes, en un pedazo de terreno muy pequeño, el equivalente en energía a lo que se produce en todo el cinturón carbonífero de Lorraine!

El laureado premio Nobel, el italiano Carlo Rubbia, un físico nuclear que trabaja en Ginebra, presentó después la perspectiva para una revolución dual en la tecnología nuclear: 1) cambiar el ciclo actual de energía nuclear, basado en la transformación del uranio 238, principalmente en calor, radiación y plutonio 239, hacia el uso de torio 232 (tres veces más abundante que el uranio natural), que por transmutación isotópica se puede "fertilizar" fácilmente hasta convertirlo en uranio-233; 2) en vez de usar combustible sólido, usar combustible en su forma líquida. Para proponer esta perspectiva, Rubbia presentó una cita extensa de un documento científico con la coautoría de Edward Teller solo un mes antes de su muerte en el 2004 y ya ciego, promoviendo firmemente "quemar este torio como flúor de sales fundidas". Según Teller, dicha planta, construida 10 metros bajo tierra, podría "operar hasta por 200 años sin transporte de material fisible al reactor o desechos del reactor durante este período".

Calificando la perspectiva sobre el torio de interesante pero para un futuro distante, Jacques Bouchard, el ex director de la división de energía nuclear de la Comisión de Energía Atómica de Francia (CEA), y Christophe Béhar, actual director de CEA para la energía nuclear, describieron los últimos avances franceses en el desarrollo de los reproductores rápidos llamados ahora reactores de neutrones rápidos (RNR). Rusia nunca paró el desarrollo de los reproductores rápidos, dijo Béhar y se ha intensificado la cooperación con Francia. La CEA también trabaja con India para probar el enriquecimiento del combustible de torio sólido que India va a usar para su propio programa nuclear. Desde que se clausuró el reproductor rápido francés SuperPhénix, la CEA ha estado trabajando en mejorar los diseños para asegurar que estos reproductores sean aún más seguros. Para operar de manera más segura los RNR, que usan sodio altamente combustible como refrigerante, la CEA desarrolla turbinas movidas por gas con el fin de reducir el riesgo de cualquier contacto entre el sodio y el agua o aire.

Daniel Heuer, del Centro Nacional para la Investigación Científica (CNRS), en Grenoble, expuso después el nuevo diseño realizado por su equipo con poco financiamiento para una nueva generación de reactores rápidos de sales fundidas (MSFR). Describió que su diseño fue escogido por el foro internacional de IV Generación como uno de los seis modelos que eran aceptables para la energía nuclear del futuro en términos tanto de seguridad como de eficiencia. Lo más importante es que, dado que el combustible es líquido, se vuelve muy fácil hacerle frentes a los accidentes. En caso de un problema con un rector de sales fundidas, un hueco en el reactor le permite liberar combustible hacia tanques especiales debajo, cuyo diseño geométrico detiene la reacción nuclear. Mediante este diseño de "seguridad pasiva", se vuelve físicamente imposible un accidente o un derretimiento tipo Tres Millas, Chernobil o Fukushima. El reactor de torio hasta puede quemar desperdicios nucleares como combustible y sus propios desechos no duran mucho y son 300 veces menores que los de un reactor normal. Como un puente entre la producción actual de energía nuclear y la energía de fusión, el RNR y el MSFR pueden jugar un papel clave en asegurar la existencia de la humanidad.

Bernard Bonin, también director científico en CEA, repasó después la perspectiva fascinante de construir pequeños reactores modulares de alta temperatura (SMR) (menos de 150 MV), mucho más apropiados para las economías en vías de desarrollo que los gigantescos EPR de 1,600 MV. Estos últimos pueden ser reproductores rápidos enfriados con sodio o enfriados con agua como los de los submarinos. Los SMR son perfectos para islas (piensen en Haití, Grecia o Indonesia), o para plataformas petroleras distantes dado que por su naturaleza "nómada" se adaptan a las necesidades de localidades distantes o aisladas.

Estimulado por las inversiones de Rusia, Japón y China en este campo, Francia pudiera ser el último país en entrar en este mercado. Rusia, por supuesto, está en el proceso de construir estaciones de energía nuclear flotantes en barcazas, tanto para el desarrollo del Ártico como también para ciudades aisladas situadas en márgenes ribereñas del continente eurasiático. El calor industrial del SMR podría ser muy útil para la desalinización del agua, la producción de fertilizantes y el desarrollo petroquímico, dijo Bonin. En Francia, Areva y el DCNR (la firma constructora de la Marina de Francia) ya están listos a irse con el programa Flex Blue, o sea, SMR bajo agua con base en la tecnología nuclear submarina de Francia, que son fáciles de manejar y proteger contra tormentas y tsunamis.

Mientras que un pequeño grupo de verdes radicales intentó clausurar el evento arrojando bombas apestosas dentro del recinto, el programa para un renacimiento nuclear de Cheminade fue recibido con gran entusiasmo y se hicieron muchos contactos.