LaRouche criticó duramente a Obama y a Romney en su conferencia en el Club Nacional de Prensa

3 de noviembre de 2012

2 de noviembre de 2012 — Lyndon LaRouche regresó ayer al Club Nacional de Prensa, en Washington, DC, por primera vez desde 1986, para manifestar su rechazo a los candidatos presidenciales de los dos partidos principales, y para advertir que el mundo enfrenta la crisis más grave de los tiempos modernos, con foco en el peligro inmediato de una guerra termonuclear y de una desintegración hiperinflacionaria en la región transatlántica. LaRouche estuvo acompañado en la conferencia de prensa de Jeffrey Steinberg, del consejo editorial de la publicación emblemática de LaRouche, Executive Intelligence Review.

Además de periodistas de Estados Unidos y corresponsales de medios de Iberoamérica, el Medio Oriente, Europa Oriental y África, a la conferencia asistieron representantes diplomáticos acreditados en Washington. La conferencia fue grabada en su totalidad por tres redes de televisión, además de LPAC-TV, que ya lo tiene en su portal electrónico, junto con una transcripción completa de la conferencia.

LaRouche planteó de entrada la crisis estratégica en que se encuentra el país y el mundo en las vísperas de las elecciones presidenciales, en donde ni Obama ni Romney están calificados para enfrentar dicha crisis. La reelección de Obama, advirtió LaRouche, equivaldría a garantizar una confrontación termonuclear entre Estados Unidos, Rusia y China, para lo cual ya están preparados los detonantes en la crisis que se desenvuelve en torno a Siria.

LaRouche avdirtió vigorosamente al público: "Desde mi punto de vista, estamos en la peor crisis que haya experimentado Estados Unidos u otras naciones relacionadas. Y la elección misma, o los resultados de la elección nominal, si se puede resolver efectivamente, es de importancia secundaria. La verdadera noticia va a ser evidente después de que haya terminado el proceso electoral. Entonces es que va a empezar la diversión. No ahora, antes de la elección, sino en cuanta haya terminado el día de la elección, y se desate el infierno a nivel internacional".

"La cuestión decisiva, la cuestión más decisiva, es la amenaza de guerra termonuclear. Ese es el asunto apremiante que está en marcha aquí.

"Ahora bien, el Presidente saliente está a favor de una confrontación militar, la cual, si se lleva a cabo, de hecho, será termonuclear. Y como la mayoría de ustedes que tienen experiencia saben, una guerra termonuclear empezaría, quizás, iniciada por el señor Obama, a nombre de Estados Unidos, y a los minutos de que el señor Obama haya iniciado la Tercera Guerra Mundial, o quinta o sexta, o lo que sea que vaya a ser, habría luego una reacción de ciertas naciones europeas que entrarían en el juego en base a sus acuerdos. En el lado opuesto tendrían a Rusia, China y probablemente India como los principales dirigentes.

"Si fuese a ocurrir una guerra termonuclear, bajo los términos esperados hoy día, terminaría, en esencia, en el lapso de una hora y media. Porque eso es una guerra termonuclear. Y cuando se mide una guerra termonuclear contra la capacidad de la flota de submarinos de Estados Unidos, en su capacidad para lanzar este tipo de armas, después de una hora y media de guerra, entre los contendientes y los que estén asociados entre ellos, no va a quedar mucho sobre el planeta.

"Y por lo tanto, la cuestión clave aquí no es la elección. La cuestión clave es esta crisis, esta crisis económica que es mundial, con una hiperinflación que se acelera cada hora en Europa, con una hiperinflación que viene hacia Estados Unidos".

La evasión de las cuestiones decisivas

LaRouche denunció tajantemente la omisión de ambos candidatos para abordar cualquiera de los problemas fundamentales en su debate final en Boca Raton, Florida, y advirtió que la política económica de ambos, Obama y Romney, haría imposible la recuperación de la costa este de Estados Unidos que quedó devastada después del huracán Sandy. Señaló que ya está muriendo gente como resultado de la criminal política económica de Obama y que Romney no ofrece ninguna alternativa genuina. El hecho de que Romney no atacó al Presidente Obama por el encubrimiento del ataque del 9-11 en Benghazi, indicó LaRouche, fue la señal más clara de que no va a pelear por la verdad.

En ese momento LaRouche le pasó el micrófono a Steinberg, quien presentó todas las pruebas, basados por completo de los documentos públicos del gobierno de Estados Unidos, que muestran que el Presidente Obama dejó de proteger a los diplomáticos en Libia, cuando había recibido amplias advertencias, con meses de anticipación, de que al-Qaeda se estaba apoderando del país a pasos acelerados, junto con los terroristas yihadistas. Steinberg presentó 12 documentos que han hecho públicos el Departamento de Estado y la Comisión de la Cámara de Representantes para la Supervisión y Reforma del Estado, los cuales muestran la profundidad de la inteligencia que se le había pasado al gobierno de Obama sobre la amenaza creciente de seguridad en la zona de Benghazi.

Entre los documentos se cuenta tres correos electrónicos que transmitió la Embajada de Estados Unidos en Trípoli, Libia, en el momento en que ocurría el ataque al consulado de Benghazi. Los correos muestran que funcionarios de alto nivel del gobierno de Obama, incluyendo al Cuarto Situacional de la Casa Blanca, sabían que no había ninguna manifestación frente al consulado, sino un ataque fuertemente armado con unos 20 terroristas. Sin embargo, recordó Steinberg, la embajadora de EU en la ONU, Susan Rice, y el Presidente Obama mismo, aparecieron en la televisión nacional y mintieron al pueblo estadounidense sobre el ataque en Benghazi, para encubrir el hecho de que ni al-Qaeda ni sus aliados grupos yihadistas han sido aplastados como se jacta Obama a cada momento en su campaña por todo el país.

Luego de las presentaciones se llevó a cabo un extenso diálogo de preguntas y respuestas, en donde LaRouche se enfocó constantemente en el inminente peligro de guerra termonuclear y de exterminio de la humanidad. Le preguntaron tanto a LaRouche como a Steinberg que explicaran que tiene que ver la invasión de Libia en 2011 con el actual peligro de guerra termonuclear. LaRouche desarrollo el concepto del imperio, para mostrar la continuidad de la política imperial desde la época de la Guerra de Troya, como política de despoblación y exterminio. Ambos desarrollaron el papel que juega actualmente la alianza anglo-saudí desde el primera ataque 9-11 de 2001, así como en el segundo ataque 9-11 de 2012 en Benghazi.

LaRouche recordó sus advertencias de enero de 2001 sobre la posibilidad de un ataque terrorista en Estados Unidos, con el objetivo de darle al gobierno de Bush y Cheney un pretexto para imponer una dictadura abierta y desatar una oleada belicista. Obama representa una continuidad de ese impulso de Bush y Cheney hacia la dictadura, y si se mantiene en el cargo solo garantizará una guerra termonuclear. LaRouche y Steinberg también destacaron el papel decisivo del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, así como de los gobiernos de Rusia y China, por sus esfuerzos para impedir el estallido de una guerra general hasta ahora.