Declaración de LaRouche: El Congreso tiene que dejar de encubrir las mentiras de Obama y Rice

19 de noviembre de 2012

19 de noviembre de 2012 — "La omisión del Congreso de enjuiciar al gobierno de Obama con relación a los asesinatos del personal estadounidense en Benghazi, significa, en efecto, que los congresistas están amparando la traición en contra de Estados Unidos", dijo Lyndon LaRouche en una declaración este domingo 18. "Porque la política que el gobierno de Obama títere de los británicos lleva a cabo, la cual condujo a esas muertes, si continúa nos llevará directo a la Tercera Guerra Mundial".

De hecho, el Congreso, y en especial los demócratas, siguen vacilando. La Comisión de Inteligencia del Senado ha programado más audiencias, y se espera que atestigüen tanto Rice como Hillary Clinton, según dijo el senador Saxby Chambless en el noticiero dominical de Fox News. Pero no hay más planes para extender el cronograma.

La investigación independiente comisionada por el Departamento de Estado, encabezada por un diplomático veterano, Thomas Pickering, no se espera que dé a conocer su informe sino hasta mediados de diciembre.

Luego del testimonio que presentó el ahora ex director de la CIA, David Petraeus a puerta cerrada en las respectivas Comisiones de Inteligencia del Senado y la Cámara de Representantes, la atención se ha centrado en aclarar por qué la Casa Blanca, y en especial la embajadora ante la ONU, Susan Rice, siguió mintiendo en público sobre la naturaleza del ataque del pasado 11 de septiembre, diciendo que se desató a raíz de una manifestación. El general Petraeus, según los informes de quienes lo escucharon, dijo que la CIA siempre supo que fue un ataque terrorista, y lo dijo así en su memorando temático.

Sin embargo, en cierto punto de la cadena de transmisión, ese "memorando temático" se reescribió y se eliminaron las referencias a al-Qaeda como origen del ataque, y esa fue la versión que Rice y después el propio Presidente Obama, salieron en público. El "por qué" no es un misterio; de hecho, el comenario obsequioso que hizo Rice en su aparición en televisión ese 16 de septiembre, sobre como Obama había "desmantelado" a al-Qaeda, aporta ya una motivación suficiente. Lo que el Congreso busca todavía es el "quién".

El senador Chambless lo planteó de la siguiente manera: "Es algo interesante, Chris. En la audiencia que tuvimos el jueves y el viernes, estuvieron todos los dirigentes de la comunidad de inteligencia, incluyendo gente del Departamento de Estado, el FBI, a todo mundo ahí le preguntaron, ¿sabe usted quien hizo esos cambios? Y nadie supo. La única entidad que revisó el memorando temático y que no estaba presente, es la Casa Blanca... Lo que yo se es que todo miembro de la comunidad de inteligencia dice que las referencias a al-Qaeda fueron quitadas por alguien, y ellos no saben quien".

Lo otro que se puede saber es que a esa investigación no le van a echar tierra. No solo hay cuatro estadounidenses muertos como resultado de la alianza de facto entre el gobierno de Obama controlado por los británicos, con al-Qaeda para derrocar a Gadafi, sino que esa misma alianza llamada 9-11 Dos, continúa y nos lleva a una Tercera Guerra Mundial en Siria y más allá.