Lavrov y Brahimi: el mundo será un infierno si no se encuentra una solución en Siria

31 de diciembre de 2012

31 de diciembre de 2012 — Luego de que se reunieron el sábado en Moscú el Ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov y el enviado de la Liga Árabe y la ONU, Lakhdar Brahimi, ambos advirtieron que el mundo enfrentaría un "infierno" si no se encuentra una solución política a corto plazo para la crisis en Siria. Brahimi voló de Moscú a El Cairo y hoy se reunió con el dirigente de la Liga Árabe, al-Arabi y con el presidente egipcio Mohamed Morsi, para discutir un nuevo plan que Brahimi le presentó a Lavrov y a otros después de una semana de reuniones en Damasco con el presidente Bashir Assad, así como también con dirigentes de la oposición. Brahimi anunció que ha desarrollado un nuevo plan para implementar los acuerdos de Ginebra del 30 de junio, que involucran un cese al fuego y negociaciones para un gobierno de transición. El Ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Lavrov le hizo un llamado al dirigente de la oposición en Siria, Moaz al-Khatib para que se reúna con el en un "lugar neutral" en los próximos días, y Khatib dijo que estaba dispuesto a escuchar las nuevas propuestas que Rusia está poniendo sobre el tablero; sin embargo, insistió que cualquier conversación real tiene que tener como precondición que Assad deje el poder. Brahimi le dijo a Lavrov, después de sus reuniones en Damasco, que Assad insistía en que el no iba a dejar el poder sino hasta que venza su período presidencial en el 2014.

Según los cables noticiosos de Rusia y Bloomberg, a principios de enero se va a celebrar una reunión entre Brahimi, el subsecretario de Estado William Bruns y el enviado ruso a Siria, Bogdanov.

En Siria, en los últimos enfrentamientos el Ejército ha retomado un poblado cerca de Homs. La batalla ahí es la señal más reciente de que la situación se encuentra en un estancamiento en lo militar, en donde ninguno de los bandos puede obtener una victoria decisiva en el corto plazo. Lavrov y Brahimi advirtieron que el conflicto está tomando cada vez más el carácter de una lucha sectaria entre las agrupaciones rivales sunnitas y shiítas-alauitas. Lavrov condenó con firmeza a Arabia Saudita y a Qatar por provocar el baño de sangre al seguir armando a la oposición y financiando el flujo de combatientes yihadistas extranjeros.

El diario británico The Guardian reportó el 27 de diciembre que las fuerzas rebeldes se enfrentan entre sí cada vez más por los despojos de guerra, en donde uno de los comandantes rebeldes, Abu Jameel, fue asesinado recientemente por milicianos rivales por el control de un almacén repleto de bienes robados. Son cada vez más frecuentes los conflictos por el contrabando y han creado un "desastre para la revolución", según un comandante rebelde entrevistado por el diario. En el caos resultante, las brigadas rebeldes financiadas por los sauditas y qataríes con acceso a armas y financiamiento se están imponiendo sobre las otras fuerzas rebeldes.

En una rueda de prensa en El Cairo, luego de reunirse con líderes de la Liga Árabe, Brahimi reiteró que Siria se está desplomando rápidamente en un Estado fallido como ocurrió en Somalia.