Organizadores de LaRouche PAC llevan la movilización hasta el Capitolio

2 de enero de 2013

2 de enero de 2013 — Un equipo de organizadores del Comité de Acción Política LaRouche (LPAC) estuvieron en el Capitolio, desde la tarde del 30 de diciembre hasta la mayor parte del último día del año, dando a conocer la única solución a la actual crisis de bancarrota del Gobierno de Estados Unidos, que requiere urgentemente el programa de tres puntos de Lyndon LaRouche: 1) la ley Glass-Steagall; 2) el sistema de crédito; y 3) el NAWAPA. El día primero del año el despliegue en las calles cubrió la estación del metro cercana al Capitolio, Union Station, al Departamento de estado, y al Triángulo Federal, mientras también distribuimos copias del volante con citas de LaRouche en su videoconferencia del 29 de diciembre a cada una de las oficinas de la Cámara de Representantes y el Senado.

Paralelamente, hubo equipos que se dirigieron al Capitolio donde tuvieron discusiones personales con un número de entre 55 a 60 congresistas, entre el domingo en la tarde y el lunes en la mañana, encontrando gran receptividad a la hora de escuchar las soluciones a lo que reconocen como una crisis de bancarrota. Fue particularmente sorprendente para muchos la reciente encuesta en la Cámara de los Comunes británica al respecto de la separación de la banca. Varias personas se comprometieron a respaldar la ley Glass-Steagall, y al menos un representante dijo que el hecho de que firmara haría que su regreso (forzado) a Washington hubiese valido la pena.

Estas discusiones representan un contraste muy marcado con la actividad del Presidente Obama, que sostuvo una rueda de prensa a la 1:30 PM del lunes 31 de diciembre, en la que apareció con 15 "personajes típicos de la clase media" silenciosos, y dio a conocer sus condiciones para un acuerdo paso a paso sobre el "precipicio fiscal". Su corta presentación (no se permitió hacer preguntas) fue notable, en dos aspectos: primero por su énfasis sobre que tanto deseaba solucionar el déficit con recortes al servicio de salud (específicamente a Medicare); y en segundo término, por la interpolación que hizo de su declaración de que sería presidente por los próximos 4 años. Esa última declaración, afirmada con agresividad, parece haber sido un reflejo indirecto del hecho de que hay quienes están determinados a asegurar que sea destituido mucho antes de eso.

Y como ya es sabido, tanto el Senado como la Cámara de Representantes llegó a un acuerdo temporal de dos meses sobre la base de extender los recortes a los impuestos que hizo Bush a aquellos cuyo ingreso anual está por debajo de $400,000 dólares, además de una pequeña extensión al seguro de desempleo, un pequeño incremento en los impuestos estatales, y una prórroga de los enormes recorte anticipados en los reembolsos para los médicos por Medicare.