Regresó Ezekiel Emanuel y propone la muerte de los enfermos, no solo la de los ancianos y los enfermos terminales

7 de enero de 2013

7 de enero de 2013 — El doctor Ezekiel Emanuel, que es la versión de Obama del médico de Hitler, Karl Brandt, está de nuevo en los titulares de la prensa de hoy con un editorial en el periódico New York Times que dice que el cuidado para acelerar la muerte se tiene que implementar universalmente incluso aunque con ella no se ahorre dinero. En un editorial que se ilustra de modo espantoso con un dibujo que muestra un paciente en silla de ruedas que recibe unas píldoras de manos de un esqueleto que recuerda la época de la Peste Negra, Emanuel, el hermano del "Jefe Rahm" de Chicago, dice que dar consejos sobre como morir y sacar a los pacientes terminales (que el llama "pacientes que están muriéndose") de los hospitales, son medidas de las que no hay evidencia de que ahorren algo en los costos, pero que eso es mejor para los pacientes y para el sistema de salud, que tratar de prolongarles la vida con mayores intervenciones.

El doctor muerte Emanuel, admite que en verdad no se puede afirmar que la mayoría de los costos de Medicare se gastan en "el último año de vida" (una de las mentiras mas grandes durante los debates sobre el Obamacare), pero no obstante, es urgente tomar las medidas necesarias para terminar la vida de modo más rápido y "confortable".

Entre sus propuestas de cómo lanzar la alternativa para "terminar la vida", 'aunque no se ahorre ni un centavo", están:

Pagarles a los médicos para que aconsejen a los pacientes sobre como terminar con la vida. Algo que realmente no se había incluido explícitamente en la ley de salud de Obama (llamada eufemísticamente Ley de Atención Médico Asequible), pero que de ahí salió la denuncia de lo que se ha llamado "panel de la muerte", que propone que se les de una comisión única a los médicos "para que hablen con los pacientes acerca de sus preferencias de cómo terminar con sus vidas... Estas conversaciones toman tiempo y son emocionalmente extenuantes. El modo de reconocer esto es dándoles una compensación".

Ampliar los cuidados en los hospicios, poniendo énfasis en renunciar a los "tratamientos de soporte vital" a quienes padecen una condición terminal. "Ahora mismo los doctores deben certificar que los pacientes tienen seis meses o menos de vida, y los pacientes tienen que estar de acuerdo en renunciar al tratamiento de soporte vital". En vez de eso, Emanuel dice que, le elegibilidad se debería basar en "la necesidad de cuidados especiales, como infusiones de morfina".

Los hospitales deben dar consejos de cómo morir y "servicios paliativos como condición para que se les pague".