Hiperinflación: los banqueros de Basilea autorizan el 'modelo Lehman' para sobrevivir el próximo desplome

8 de enero de 2013

8 de enero de 2013 — "¿A eso le llaman liquidez?", fue la reacción hoy de la revista American Banker a la fraudulenta marcha atrás del Comité Internacional de Basilea sobre las normas bancarias de la llamada Tasa de Cobertura de Liquidez (LCR por siglas en inglés). Esta tasa se supone que regula que los bancos grandes deben de tener totalmente suficientes activos líquidos disponibles en todo momento, —efectivo, reservas en los bancos centrales de sus países, y bonos soberanos— suficiente para sostener sus operaciones durante 30 días en el caso de congelamiento del crédito en un pánico bancario o crisis de la deuda, incluyendo una corrida breve de los depositantes en contra del banco.

Con un desplome en ciernes, ya las nuevas regulaciones de liquidez de Basilea estaban programadas para entrar totalmente en vigencia hasta el 2015 [!], pero el domingo el Comité de Basilea las cambió completamente, "dándoles a los bancos un regalo de Navidad", como dijo uno de los banqueros que estaba celebrando. Pero lo que es más importante, esos "activos completamente líquidos" se redefinen ahora para incluir bonos corporativos hasta con una calificación de BBB-negativo (que pueden incluir derivados financieros), acciones, y, aunque parezca imposible, valores respaldados por hipotecas residenciales (RMBS por siglas en inglés), el explosivo más tóxico del estallido financiero de 2007-2008.

En esencia, el Comité de Basilea aceptó suscribir y autorizar el "modelo Lehman Bros." para sobrevivir una crisis de la deuda. Esto era exactamente lo que tenía Lehman que le permitió alegar un día de septiembre del 2008 que tenía un flujo indestructible de $200 mil millones en activos que se podían considerar "efectivo", y quebrar una semana después cuando el "efectivo" que pidieron prestado sobre estos activos fue jalado por otras firmas financieras desesperadas. Los bancos de la zona el euro van a poder usar activos "líquidos" que le han prometido al Banco Central Europeo (BCE) a cambio de préstamos, y en los mercados interbancarios.

La razón que dio Basilea para esta farsa es que no quería interferir con que los bancos dizque revivan los "préstamos a la economía", amarrándoles su liquidez. Pero los bancos ya han amarrado esta liquidez, con sus propias políticas, al colocarlas en reservas en el BCE y los bancos centrales nacionales. ¿La razón real? Los grandes bancos de la zona del euro no tienen activos buenos. Esto se relaciona al escándalo del programa STEP sobre el que se acaba de informar en torno a los bancos franceses, en donde el banco central de Francia y el BCE han estado sistemáticamente sobrevaluando las garantías bancarias y prestando de más (impresión de dinero) a los bancos. Los bancos no tienen las garantías que cubran las enormes cantidades de liquidez que el BCE, en particular, les está entregando. Están listos a estallar.