Almirante (retirado) exige respuestas sobre el ataque en Benghazi

14 de enero de 2013

14 de enero de 2013 — El almirante (r) James A. Lyons escribió un fuerte artículo editorial en el periódico Washington Post del sábado 12, en el que exige se acabe con el encubrimiento del gobierno de Obama sobre el ataque en Benghazi el 11 de septiembre, que resultó en el asesinato del embajador Chris Stevens y otros tres funcionarios estadounidenses. El almirante Lyons despedazó el informe sobre el ataque en Benghazi hecho por la Junta Independiente de Revisión de Responsabilidades del Departamento de Estado, y se refirió a una serie de preguntas que este no contesta. "Por ejemplo" escribe Lyons, "no aborda el por qué el gobierno de Obama siguió mintiéndole a los estadounidenses por espacio de dos semanas, diciendo que el ataque a nuestro consulado fue hecho por una turba violenta que se salió de control como respuesta a un video en contra del Islam de 14 minutos de duración que pocos habían visto. Algunos funcionarios, incluyendo al ex director de la CIA, David H. Petraeus, aparentemente le mintieron al Congreso, lo cual es un delito".

El almirante Lyons analizó todas las advertencias anticipadas al respecto de que la situación de seguridad en Benghazi estaba fuera de control, incluyendo el hecho de que tanto la Comisión Internacional de la Cruz Roja como la delegación británica ya habían dejado la ciudad. "Se sabía perfectamente que existían milicias bien armadas y fuera de control, muchas de las cuales eran grupos afiliados a Al-Qaeda que andaban libremente por toda la zona este de Libia". Lyons citó el video de Ayman al-Zawaheri del 10 de septiembre, en el que pide venganza por el asesinato de un prominente líder libio de Al-Qaeda, y también los informes de que la misión en Benghazi estaba siendo vigilada y había recortado la seguridad. "El informe concluye que no había un alerta táctico inmediato para un ataque inminente. Eso es un desvarío".

Luego de plantear algunas interrogantes también sobre la afirmación del Pentágono de que no hubo tiempo de enviar ayuda militar al lugar, Lyons concluye con los siguientes párrafos:

"Otra cuestión clave que se tiene que responder es ¿cuál es esa misión tan importante en la que nuestro consulado en Benghazi estaba involucrado como para que Stevens tuviera que estar allí en la noche del 11 de septiembre para reunirse con el cónsul general turco, a pesar de que temía por su seguridad? Según varios informes, una de las misiones importantes de Stevens era facilitar la transferencia de equipo militar a los yihadistas y otros grupos de la Hermandad Musulmana y afiliados a Al-Qaeda que están peleando contra el régimen de Bashar Assad en Siria, que también pelearon contra nuestras fuerzas en Irak.

"Esta es una traición enorme que costó la vida a cuatro estadounidenses. El Congreso tiene que crear una comisión especial de investigación bipartidista para descubrir los hechos y darlos a conocer a los estadounidenses. Nada menos que eso es aceptable"

En un informe de noticias el 10 de enero, la revista TIME reportó el hecho de que la investigación de los funcionarios del gobierno de Libia sobre el ataque en Benghazi efectivamente se había clausurado, desde que fuera asesinado un funcionario de la policía de Benghazi y un segundo funcionario fuera secuestrado. La única persona detenida por el ataque, Ali al-Harzi, fue liberado por las autoridades de Túnez la semana pasada debido a la falta de evidencia en su contra. Su liberación sucedió inmediatamente después de que el FBI llevó a cabo un interrogatorio de tres horas. Según un informe que publicó la revista TIME la semana pasada, un coronel del Ministerio de Defensa de Libia, que estaba en Benghazi cuando sucedió el ataque, le dijo a un colega que el "tenía instrucciones de no interferir".