Procede la demanda sobre "Rápido y Furioso" contra Holder y Obama; es un flanco del Bengasigate

15 de enero de 2013

15 de enero de 2013 —

En la audiencia que se realizó el 10 de enero ante la Juez de Distrito de Estados Unidos, Amy Berman Jackson, se hizo patente que es improbable que se llegue a un acuerdo en la demanda que introdujo la Comisión de Supervisión y Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes en contra del Fiscal general, Eric Holder, por desacato al Congreso, por no haber cumplido con la entrega de los documentos requeridos en la investigación que sigue la Comisión a la operación "Rápido y Furioso".

Según un abogado de la Comisión de Supervisión de la Cámara de Representantes, las conversaciones para un acuerdo están paralizadas. Kerry Kircher, consejero jurídico de la Cámara de Representantes, le dijo a la Juez Jackson que la mediación para llegar a un acuerdo sobre la denuncia sería una enorme pérdida de tiempo.

"Yo no creo que tenga ningún provecho", dijo Kircher."La posición de cada una de las partes no me anima".

El Departamento de Justicia también rechazó la mediación en este caso. Jackson le pidió a los abogados de ambas partes que mantuvieran el diálogo, pero admitió que "el ritmo de las negociaciones no es alentador".

Para el 7 de febrero está programada una audiencia solicitada por la parte acusada, el Departamento de Justicia, para pedir que el caso sea sobreseído.

El 3 de enero, luego de que la Cámara de Representantes aprobara las resoluciones H5 y H6, el presidente de la Comisión de Supervisión de esta Cámara, Darrel Issa, emitió otra citación para Holder. La citación debía responderse para el 7 de enero en la tarde. Se pasó la fecha y Holder no presentó los documentos de respuesta.

En tanto Obama sigue mintiendo y obstruyendo la investigación sobre el ataque del 11 de septiembre de 2012 de Al-Qaeda contra la delegación estadounidense en Bengasi, el hecho de que la Cámara continúe de modo inflexible investigando este caso, podría resultar en un nuevo flanco que se abre en contra de Obama durante las próximas investigaciones sobre el suministro de armas y otros apoyos que dio Obama a los propios grupos terroristas que asesinaron al embajador de Estados Unidos en Libia y a otros 3 funcionarios estadounidenses en Bengasi.