La toma de rehenes en Argelia un plan largamente planeado para desestabilizar a Argelia

19 de enero de 2013

19 de enero de 2013 — El gobierno de Argelia decidió lanzar un ataque para rescatar a los rehenes que mantenían los terroristas en ese país, para impedir desde su inicio una operación de gran envergadura para desestabilizar al país. El gobierno argelino actuó sin informarle a Francia ni a Gran Bretaña ni otros países cuyos ciudadanos se contaban entre los rehenes, porque sin duda no tenía confianza en que esas potencias para impedir la propagación de una desestabilización masiva por todo el país.

Al momento de escribir la presente todavía continuaba la operación. El gobierno británico activó el comité de emergencia COBRA en relación a la toma de rehenes en Argelia y la operación de rescate. El periódico turco Hürriyet informa que pudieran llegar a ser hasta 20 británicos de los que no se sabe su paradero en la planta de Amenas operada por la British Petroleoum (BP) que representa el 10% de las exportaciones gasíferas de Argelia.

En su principal editorial, el Financial Times de Londres admite que la política en el Sahel ha fracasado. Destaca que el ataque argelino fue planificado antes de la intervención francesa en la vecina Mali y que fue un "debut espectacular" para el líder terrorista Mokhtar Belmokhtar, quien "aprendió su oficio [en Afganistán] cuando EU estaba armando a los muyahidines" en contra de los soviéticos en los 1970. Aunque el Financial Times respalda la intervención francesa y multinacional, concluye sin embargo que "una política que se basa fuertemente en el militarismo y poco en la inteligencia y la diplomacia deja suelo fértil para el extremismo; ese desequilibrio se tiene que corregir ya que cada vez más naciones se ven afectadas por la crisis de rehenes".

En un artículo de respaldo al editorial, el Financial Times informa que las operaciones no solo se planearon con mucha anticipación a la operación francesa sino que tenía el propósito de convertirse en todo un escándalo internacional en los medios con negociaciones sobre los rehenes y asesinato de rehenes uno por uno. De hecho, el diario The Guardian de Londres informa que Gran Bretaña hubiera preferido que los argelinos la 'hubieran tomado con calma', es decir, verse arrastrados a las negociaciones para supuestamente salvar a los rehenes. El gobierno británico admite que los argelinos no se tomaron la molestia de informarles sobre sus intenciones de atacar.