Siguen los ataques a la política de Obama de asesinar con aviones robot

19 de enero de 2013

19 de enero de 2013 — Una avalancha de nuevos ataques se han dirigido en contra del Presidente Obama por su política de asesinatos con aviones robot (drones) y negarse a divulgar el razonamiento constitucional para sus sesiones semanales para marcar los objetivos a ser eliminados. En las últimas 48 horas, dos destacados voceros liberales, el New York Times y el Huffington Post se han pronunciado en contra del asesinato en masa desenfrenado del Presidente Obama.

El 17 de enero Vicki Divoll, ex asesora jurídica general tanto de la Comisión Selecta del Senado sobre Inteligencia como del Centro de Contraterrorismo de la CIA, escribió un artículo fuerte en la página editorial del New York Times con el provocativo titulo de "¿Quien dice que usted puede matar americanos, señor Presidente?". Divoll ataca al Presidente por haberse negado a entregar el memorando de la Oficina de Asesoría Jurídica del Departamento de Justicia, donde se alega que el Presidente tiene autoridad constitucional para asesinar ciudadanos americanos sin el debido proceso, un alegato que Divoll claramente pone en duda. "Nunca antes, hasta donde sabemos, los Presidentes habían seleccionado americanos como objetivos específicos para ataques militares". Divoll ataca en fuertes términos a los demócratas en el Congreso por no haber forzado al Presidente a que divulgara el alegato racional detrás de estos asesinatos o por no haber tomado ninguna acción legislativa para frenar este comportamiento ilegal. También critica a los tribunales federales por aferrarse tan puntillosamente a cuestiones de procedimiento, como en el caso reciente en el que un juez federal se negó a ordenarle al gobierno que entregara el memorando a la Oficina de Asesoría Legal al New York Times y a la American Civil Liberties Union, aunque expresó en fuertes términos su preocupación de que el Presidente está actuando ilegalmente.

En una serie que todavía está saliendo en el Huffington Post, titulada "El camino frente a nosotros -los desafíos del segundo período de Obama", dos prominentes profesores de derecho, Alexander B. Doenes y David Wood, atacan las políticas de drones de Obama. En un extenso artículo el 16 de enero, Downes detalla como la afirmación de Obama de que el asesinato con drones es parte de una política de descabezamiento del más alto liderato de Al-Qaeda y el Talibán, no es más que una cubierta para una política efectiva de asesinatos masivos, dirigida a terminar con los terroristas por desgaste. Trazando un paralelo con el enfoque estadounidense en la guerra de Vietnam, Drownes documenta que los 350 ataques con drones aprobados por el Presidente Obama solo en Pakistán, dieron como resultado el asesinato de entre 2,600 y 3,400 personas, muy pocos de los cuales se puede probar que eran líderes de cualquiera de los grupos seleccionados como objetivo.

Woods recoge el mismo tema en un análisis que acompaña al artículo, publicado también el 16 de enero. Detalla el ataque con drones del 17 de marzo del 2011 sobre el pueblo de Datta Khel en Waziristan Norte, Pakistán, en el que fueron asesinados más de 40 líderes tribales. No solamente no eran Al-Qaeda ni Talibán, sino que eran líderes ancianos tribales que se estaban reuniendo para determinar como evitar ser arrastrados hacia la insurgencia al otro lado de la frontera, en Afganistán. Durante casi dos años, mintió el gobierno de Obama, alegando que los blancos eran insurgentes y que no se había asesinado a ningún inocente en ese o en cualquier otro ataque con drones. El profesor Wood resalta la política de Obama de "ataques seleccionados" o "asesinatos de grupos numerosos" en donde se ataca a sospechosos no identificados, una política que "parece violar de una manera aún más atroz el derecho internacional".

Wood cita a Micah Zenko del Consejo de Relaciones Exteriores de Nueva York quien advierte que la política de asesinatos con drones de Obama es "insostenible" y contraproducente, orillando cada vez a más personas a unirse a los insurgentes.

Aunque ninguno de estos ataques a la política de Obama plantea explícitamente el tema de un posible enjuiciamiento político o juicio por crímenes de guerra, representan un claro indicio de que hay todo un amplio espectro de liberales de izquierda ex partidarios de Obama que se han dado cuenta que el Presidente es un peligroso asesino de masas, a quien le importa un bledo la Constitución.