Comentario de la revista Forbes sobre la Glass-Steagall y cárcel para los banqueros delincuentes

27 de enero de 2013

25 de enero de 2013 — La revista Forbes, una de las más importantes publicaciones empresariales en Estados Unidos, tiene un artículo en su edición del jueves 24 que más que nada muestra el creciente reconocimiento entre el sector empresarial de la necesidad de una reforma como la Glass-Steagall y de poner a los banqueros bajo control. El artículo firmado por Steve Denning se titula "Davos: Cómo ponen en peligro la seguridad pública Jamie Dimon y JPMorgan Chase", y ataca la dizque reforma financiera de Obama, la llamada ley Dodd-Frank, exige que los bancos dejen de apostar como en un casino y vuelvan a apoyar la economía mundial, y exige que se meta a la cárcel a los banqueros bribones.

Denning ridiculiza la conferencia de Davos que está ocurriendo en este momento, como "una fiesta para los ultrarricos que pagan $25,000 dólares por el privilegio de escuchar un parloteo interesado", y cita lo que decía Jamie Dimon en Davos ese día para defender sus acciones, diciendo que su banco, JP Morgan, no es más opaco que los fondos especulativos, y atacando a los medios informativos.

Denning señala: "Sin embargo, la diferencia entre los bancos y los fondos especulativos es que el dinero de los contribuyentes está comprometido para respaldar las actividades de los bancos, sea lo que sea. Si los fondos especulativos quieren apostar en el casino con su propio dinero, es asunto suyo. Pero JPMorgan, en esencia, apuesta en el casino con dinero del público". Señala que JPMorgan tiene "$70 billones en obligaciones nominales, casi lo mismo que el tamaño de toda la economía mundial".

Sobre las actuales regulaciones a los bancos, Denning escribe: "El resultado neto del esfuerzo para regular a los grandes bancos es casi tan increíble como las cantidades de dinero implicadas. El Plan de regulaciones [del Banco de Pagos Internacionales] Basilea III tiene un total de 616 páginas. Los informes trimestrales a la Reserva Federal requieren impresos con 2,271 columnas. La ley Dodd-Frank de 2010 era de 848 páginas y requería que los reguladores crearan tantas normas nuevas (que la legislación misma no definía completamente) que podría sumar un total de 30,000 páginas de minucias legales cuando se codifique plenamente. ¿Qué mente humana puede comprender todo esto?"

Denning reporta que hay "un llamado para regresar a la ley Glass- Steagall", y señala que el "régimen directo para presentar los informes que prevaleció por décadas desde los 1930 no requería extensas normas legales. Ni tampoco una vigorosa persecución de los delitos financieros. Sin embargo si requiere voluntad política". Concluye en que "los bancos deben dejar de apostar con el dinero de otra gente y enfocarse en agregar valor para sus clientes y la economía mundial".