Los nombramientos de Obama "en receso" y su pretención de gobernar sin el Congreso, son como Hitler, dice LaRouche

29 de enero de 2013

29 de enero de 2013 — El 6 de enero de 2012, dos días después de que el presidente Obama hizo sus nombramientos anticonstitucionales durante receso del Congreso, y declaró, ese mismo día, que el gobernaría sin el Congreso de ser necesario, Lyndon LaRouche destacó que eso fue exactamente lo que hizo Hitler.

En este contexto, documentamos de nuevo el paralelo con la Ermachtigungsgesetz de 1933 de Hitler —la notoria "Ley Habilitante"— que fue aprobada por el Reichstag alemán el 23 de marzo de 1932 y que le dio a Hitler el derecho a gobernar por su cuenta, en contravención a la Constitución de Weimar, sin tener que consultar al parlamento.

También destacamos entonces, que las acusaciones de Obama de que el Congreso es disfuncional y su estribillo de que "no podemos esperar", son reminiscentes del desprecio por la democracia parlamentaria del magistrado del Tercer Reich de Hitler, Carl Schmitt, y las racionalizaciones legaloides de Schmitt del Führerprinzip (principio del líder) bajo lo que designó como "la emergencia".

El 4 de enero de 2012, Obama habló en Cleveland, donde dijo: "Pero cuando el Congreso se niega a actuar, y producto de esto, se afecta nuestra economía y se pone a nuestra población en riesgo, entonces yo tengo la obligación como Presidente de hacer lo que pueda sin ellos. Yo tengo una obligación de actuar a nombre de la población estadounidense. Y no me voy a quedar ahí parado mientras que una minoría en el Senado pone la ideología del partido por encima de la población que nos eligió para que les sirviéramos. Con todo esto en juego... Nosotros no vamos a dejar que esto suceda".

Poco después de que se aprobó la Ley Habilitadora de Hitler, Schmitt la defendió públicamente, declarando que las prerrogativas del Ejecutivo incluían ahora la facultad de aprobar leyes por su propia cuenta. Schmitt escribió que "el gobierno actual quiere ser la expresión de una voluntad política unificada que quiere ponerle fin a los métodos de un estado multipartidista que dañaba al Estado y la Constitución". ¿Suena familiar?