OEA dice que la ocupación israelí de la Rivera Occidental constituye un crimen de guerra.

1 de febrero de 2013

1 de febrero de 2013 — Luego de una intensa investigación de seis meses, la Comisión de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (CDHONU) emitió un informe el jueves 31 de enero, donde señala que la ocupación continuada de la Rivera Occidental del Jordán por parte de Israel y la política de fincar asentamientos israelíes y desocupar a los palestinos de dichas tierras constituye una violación al derecho internacional, e incluso crímenes de guerra.

El documento de la CDHONU señala que Israel ha violado el Artículo 49 de la Cuarta Convención de Ginebra que prohíbe la transferencia de población civil, y que los asentamientos israelíes están llevando a una "anexión insidiosa que impide el establecimiento de un Estado palestino contiguo que sea viable, y socava el derecho del pueblo palestino a la autodeterminación". El gobierno israelí, anticipando de antemano el contenido del informe, anunció antes de que se publicara que sabotearía la reunión.

Esta es solo la segunda ocasión en que un país sabotea una reunión en la que se revisa su historial sobre derechos humanos. La ocasión anterior fue el caso de Haití, que se absentó en 2010 la revisión debido al terremoto que acababa de devastar a ese país. Ahora que Palestina ha sido reconocida como Estado no miembro en virtud de la votación de la Asamblea General de la ONU en noviembre de 2012, ahora puede llevar el resultado del informe de la CDHONU al Tribunal Penal Internacional para solicitar la acusación de Israel bajo el Artículo 8 del Tratado de Roma, que es el estatuto de los crímenes de guerra. El informe de la CDHONU llega también a la conclusión de que Israel "debe iniciar de inmediato un proceso de retiro de todos los asentamientos" de la Rivera Occidental y detener cualquier expansión futura "sin precondiciones" de ningún tipo.