Asociaciones de Médicos del Sur de Europa le dicen a la Troika: ¡Alto ya!

2 de febrero de 2013

2 de febrero de 2013 — Las Asociaciones Médicas de Portugal, Grecia, España e Irlanda emitieron una "Carta abierta a los líderes políticos y a las autoridades sanitarias europeos", donde denuncian y condenan los efectos desastrosos de las políticas de austeridad impuestas por el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Unión Europea, y el Banco Central Europeo —la infame "Troika"—a sus países con efectos fatales sobre la salud y las vidas de la población. La carta, firmada por los directivos de esas cuatro asociaciones junto con otras personalidades relevantes de la comunidad médica y académica, se publicó primero en Lisboa por la Asociación Médica Portuguesa el 15 de enero en portugués y en inglés y en el transcurso de la semana se publicó en los países de los otros signatarios.

Aunque la carta es todavía bastante cortés con relación a una política que constituye nada más que genocidio, el llamado hecho por parte del establecimiento médico de esas cuatro naciones no tiene precedentes y muestra la urgencia de emprender una verdadera revolución como la que plantea la ley Glass-Steagall para detener la política financiera que está matando a la gente.

"Se han aprobado decisiones de importancia crítica para la economía y para los sistemas de protección social de varios países, especialmente durante los últimos dos años, por la CE, el BCE, el FMI y los gobiernos nacionales", sin tomar en cuenta su efecto sobre los sistemas sanitarios nacionales, lo cual es "inaceptable", señala la Carta Abierta.

"Las crisis sociales y económicas de la magnitud que se están viviendo actualmente en muchos países europeos tienen bien conocidas consecuencias para la salud:

"Pérdida de autoestima, depresión y suicidio;

"Aumento en la susceptibilidad a las enfermedades contagiosas;

"Aumento de conductas de riesgo tanto en términos de adicciones como de factores de riesgo de enfermedades crónicas".

"Se ha privado a los servicios públicos de los fondos necesarios para funcionar adecuadamente, a la vez que aumentan las necesidades sanitarias de la comunidad.

"Esto es lo que está pasando ahora mismo: Un sufrimiento humano mayor y más profundo, un incremento del número de situaciones que desafían nuestra ética y los principios básicos de dignidad humana.

"El deterioro de los sistemas de salud, así como la migración de los más cualificados entre los jóvenes, el desempleo de larga duración y unas menores tasas de fertilidad probablemente tendrán consecuencias de largo plazo, lo que afectará a las generaciones futuras".

"Los firmantes de esta carta abierta hacen un llamamiento a las autoridades sanitarias y políticas, nacionales e internacionales, para: (...)

"Asegurarse de que la toma de conciencia de los efectos sobre la salud de las decisiones financieras y económicas adoptadas en los últimos años se materialice en una rápida revisión de las decisiones, con el fin de prevenir urgentemente un mayor deterioro de la salud y de los servicios sanitarios en nuestras comunidades".

"Movilizarse y orientar hacia el bien común el extraordinario potencial de la inteligencia, el conocimiento y la innovación de las sociedades actuales, en lugar de socavar la capacidad del sistema sanitario para evolucionar, transformarse, funcionar mejor, estar más centrado en el ciudadano y responder a los retos actuales y futuros".