El ministro de Hacienda británico, presionado a separar la banca con una "cerca electrificada"

6 de febrero de 2013

6 de febrero de 2013 — Va quedando en claro que el ministro de Hacienda de su majestad británica, George Osborne, anunció que las reformas bancarias de su gobierno incluirían una "cerca electrificada" alrededor de las funciones de la banca –entre banca comercial y banca de inversión—debido a la presiones de algunos círculos de su propio partido. Esto provocó algunas observaciones por parte de los defensores de una separación genuina entre los bancos, como la ley Glass-Steagall, y no solo una separación de funciones dentro del mismo banco.

El diario The Guardian señaló en una editorial de ayer que Osborne en realidad está "cubriendo todas sus apuestas", dado que le hubiese gustado hacer todo lo que los banqueros querían, pero "demasiada gente dentro de su propio partido y en los niveles más altos de la toma de decisiones y de las instituciones reguladoras, quieren frenar al sector financiero, tanto que no pudo pasar por alto los llamamientos para imponer controles más estrictos a los bancos". Es interesante que la misma editorial señala que Obama se echó para atrás con la reforma, e incluso hizo de la ley Dodd-Frank un instrumento más inocuo de lo que se había diseñado, y se fue por el crecimiento de la banca, y como resultado "nadie quedó contento con que el jefe de JP Morgan, Jamie Dimon, quien se chupó varios bancos de inversión rivales a precios de gallina flaca y mantuvo el control de sus enormes bonificaciones. Los megabancos siguen mandando".

Luego dice que "Andrew Tyrie, el parlamentario conservdor que preside la comisión de normas bancarias, dijo que se había sentido aliviado con observar que la cerca para proteger las operaciones de la banca comercial estaría 'electrificada' bajo los nuevos planes. El piensa que eso ofrecería la misma protección que daría una legislación totalmente a la Glass-Steagall obligando a los bancos de inversión a sobrevivir a su propio costo, y utilizando solo los fondos de los accionistas y no de los depositantes en sus apuestas". El diario señala por su cuenta que la implementación de esas medidas dependerá de las decisiones que tomen los reguladores.

El diario Financial Times, que ha respaldado la reinstitución plena de la Glass-Steagall, tiene una editorial de primera plana titulada "Lento, pero con cierto avance en la banca", en donde respalda la medida pero advierte que es en la fase de implementación donde se sabrá realmente de que se trata. También señala que Osborne le ha dado con esto un "firme impulso a la pista legislativa", y agrega que aunque "no es perfecta" es un "gran paso" y va "más lejos que la mayoría de los países". Advierte que se necesitará todavía legislar al respecto para gobernar el funcionamiento de la "cerca", mientras que por otra parte la supervisión está en manos de los reguladores. "Sabiamente el señor Osborne adoptó una propuesta de la comisión [de normas bancarias] para 'electrificar la cerca' al amenazar con dividir a un banco que no cumpla con las normas. Esa amenaza es solo tan creíble como los reguladores mismos que la esgrimen. Cómo funcionará dependerá de la legislación secundaria que aún no se ha hecho".

El diario Daily Telegraph es todavía más moderado de lo que se podría esperar. Dice que Osborne tenía muy pocas opciones aparte de apoyar la electrificación, "porque el Parlamente muy seguramente que hubiera insertado una disposición como esa, o peor... " Luego descarta la necesidad de ninguna reforma, ya que supuestamente el asunto ya "no es refrenar la exuberancia de los bancos, sino fomentar su espíritu animal".

El diario Independent reporta que Ed Balls, el responsable dentro del Partido Laborista de dar seguimiento al ministro de Hacienda, fue muy crítico: "Con toda su retórica y el retroceso parcial al que se ha visto forzado, George Osborne todavía no nos da la reforma bancaria radical que necesitamos". Balls atacó a Osborne por negarse a legislar a favor de una "separación total de los bancos" con una verdadera autoridad que lo respalde. El diario también señala que Osborne no dijo nada sobre reducir el "apalancamiento". Cita a varios voceros de organismos, como el jefe de la Asociación Británica de Banqueros, que alega que la medida creará "incertidumbre" para los bancos, y dañará su capacidad para atraer fondos.

Significativamente, el Banco de Pagos Internacionales criticó la medida, alegando una vez más que lo que se necesita es elevar los requisitos de capital y de liquidez, en vez de la separación de los bancos.