Los doctores combaten el racionamiento médico nazi de la Troika en Portugal

8 de febrero de 2013

8 de febrero de 2013 — Prestantes doctores de Portugal pusieron sus instituciones en pie de guerra en contra de la política de racionamiento de medicamentos y servicios de salud para las personas de edad avanzada, que están demasiado enfermos o son demasiado pobres "para que valga la pena el costo", que la Troika del Fondo Monetario Internacional (FMI), Unión Europea (UE) y el Banco Central Europeo (BCE) exigen que adopte Portugal.

La guerra empezó en septiembre del 2012, cuando el Consejo Nacional de Ética sobre las Ciencias de la Vida (CNECV) publicó una conclusión formal de que el gobierno "puede y debe racionar" el tratamiento médico con base en un "análisis de costo-beneficio", con el fin de cumplir con las condiciones impuestas en el Memorando de Entendimiento firmado con la Troika.

Con los informes provenientes de todas partes del país de que se presionaba a los doctores para que limitaran las recetas de medicamentos costosos aunque efectivos para enfermedades del hígado (hepatitis o cáncer), enfermedades reumatoides y esclerosis múltiple, mínimamente, la Asociación Médica de Portugal organizó el 9 de enero un debate público sobre la política de racionamiento en donde el directivo del consejo de ética personalmente, doctor José Manuel Silva, presidente de la Asociación Médica, planteó el paralelo de este argumento con el racionamiento de la política nazi de ponerle un valor financiero a la vida humana, desde su introducción: "Ciertamente nadie en esta sala es partidario de la ética médica nazi, fuertemente involucrada en la discriminación... La ética no puede tener un compromiso partidista, ni tampoco puede estar subyugada a los intereses financieros o comerciales" dijo.

El doctor Silva denunció que ya se han dado situaciones en donde se les prohíbe a las clínicas recetar medicamentos que ellos consideran deben recibir sus pacientes, citando el caso de los pacientes con Hepatitis C, a quienes algunos hospitales les niegan los nuevos antivirales que tienen una tasa de cura del 30-40%, aprobados por las autoridades europeas debido a sus "beneficios terapéuticos espectaculares". Según los informes en los medios de prensa de Portugal, exigió que se volviera a redactar la "Opinión" del consejo de bioética para que se rechace explícitamente el racionamiento con base en la edad de los pacientes.

De igual manera, el doctor. Constantino Sakallarides, exdirector de la Escuela Nacional de Salud Pública de Portugal y un organizador de la "Carta Abierta a los dirigentes políticos y autoridades de salud de Europa" de enero dirigido a cuatro naciones en donde protestan en contra de las políticas de austeridad de la Troika, denunció el 14 de enero que algunos hospitales están tratando de limitar el número de pacientes con SIDA que pueden tratar. "Los hospitales están bajo una tremenda presión financiera. Un administrador, por más que sea muy humanitario, cuando se enfrenta con una situación en donde no llega el dinero, va a tratar de limitar algo". Demandó que el Ministerio de Salud supervise activamente el impacto de la crisis económica sobre los servicios a la salud, y advirtió que "la situación se va a poner peor. Más de un año de austeridad va a empobrecer más a la gente y el empobrecimiento afecta directamente a la salud. Esto se va a volver cada vez más obvio. El pretender que la austeridad en estas dimensiones no tiene un impacto sobre la salud es una política errada".

El mismo día que la Asociación de Doctores sostuvo el debate sobre los racionamientos, el Departamento de Asuntos Fiscales del FMI dio a conocer un informe "técnico" en donde exigía medidas mucho más radicales que las que ya se han impuesto con el memorando de la Troika. Con el título absolutamente descarado de "Repensando el Estado -opciones de la reforma de gastos selectivos", el informe alega que el gobierno no se puede dar el "lujo" de su ya de por si reducido proyecto de ley de salarios y gastos del sector público sobre los servicios de salud, educación y fuerzas armadas. Entre las exigencias sobre la salud del organismo están un aumento en los cobros proporcionales por los servicios bajo el Sistema Nacional de Salud, la consolidación (es decir, cierre) de instalaciones médicas y reducciones en los salarios de los doctores.