LaRouche: Tiempo de una investigación plena del Congreso sobre los aviones robot asesinos de Obama y el encubrimiento de Bengasi

9 de febrero de 2013

9 de febrero de 2013 — Lyndon LaRouche hizo un llamado hoy al Congreso de Estados Unidos para que sostengan sus responsabilidades bajo la Constitución y lleven a cabo una investigación completa sin ninguna traba sobre la política del gobierno de Obama de cometer asesinatos extrajudiciales, incluyendo a ciudadanos estadounidenses. Así mismo, exigió una investigación a fondo sobre el ataque del 11 de septiembre de 2012 en Bengasi y su secuela.

"Luego de las audiencias de ayer en el Senado de Estados Unidos, es absolutamente claro que la Casa Blanca de Obama sigue todavía encubriendo su programa ilegal de asesinatos al rehusarse a cumplir con las exigencias del Congreso de hacer una divulgación absoluta de los memorandos secretos y la correspondencia mediante la cual estableció y protege esta política de asesinatos. Estoy completamente de acuerdo con el senador Ron Wyden y otros miembros de la Comisión Selecta de Inteligencia del Senado, quienes insisten en que el Presidente Obama debe de sincerarse con relación a lo que es claramente una burda violación de las garantías constitucionales al debido proceso".

"Más aún", agregó LaRouche, "de acuerdo al testimonio del Secretario de Defensa, Leon Panneta, y del Jefe del Estado Mayor Conjunto, general Martin Dempsey, es también patente que el Presidente Obama debe ser obligado a dar una explicación plena de sus actos durante el 11 de septiembre de 2012 y los días que siguieron al ataque terrorista a la misión estadounidense en Bengasi, Libia, en donde fueron asesinados el embajador Christopher Stevens y otros tres funcionarios estadounidenses. A menos que lleguemos al fondo de esa tragedia, no podremos proteger de manera creíble a nuestros diplomáticos en el exterior".

Durante su testimonio ante la Comisión de Servicios Armados del Senado, Panneta y el general Dempsey reconocieron que, luego de un breve informe al Presidente, no hubo ninguna otra comunicación con el Presidente a medida que se desenvolvía el ataque en Bengasi. A pesar de que los cables del Departamento de Estado desde la embajada de EU en Trípoli, Libia, describían claramente el ataque a la misión como un asalto terrorista fuertemente armado, e incluso identificaron al grupo Ansar al Sharia como la organización responsable del ataque, el Presidente Obama y la embajadora ante la ONU, doctora Susan Rice, insistieron por semanas en describir al incidente como una protesta espontánea en contra de un video que difama al Islam.

"El Congreso tiene una poderosa responsabilidad bajo la Constitución", prosiguió LaRouche, "de realizar una minuciosa investigación sobre el comportamiento de la rama ejecutiva del gobierno, en particular cuando hay indicios claros de acciones anticonstitucionales. El Congreso tiene herramientas poderosas, como su facultad para emitir citatorios, y en última instancia, el juicio político. El Congreso no puede permitir al Presidente que encubra lo que se muestran como delitos graves, que van mucho más lejos que los delitos por condujeron al enjuiciamiento político del Presidente Richard Nixon y eventual renuncia".

"Hemos llegado al momento de la verdad", concluyó LaRouche, "y hago un llamado a todos los miembros del Congreso a que sostengan su juramento de defender la Constitución. Solo una investigación minuciosa por parte del Congreso, abierta y competente, sobre la política de asesinatos de Obama y sobre la tragedia de Bengasi, puede llevar a la verdad que tanto se merece el pueblo de Estados Unidos".