La dirección del Partido Republicano ya no está frenando el Obamagate

13 de febrero de 2013

13 de febrero de 2013 — Durante las elecciones presidenciales de noviembre del 2012, los más altos líderes del Partido Republicano (GOP, como se conoce en inglés), entre ellos el presidente de la Cámara de Representantes John Boehner y el líder de la bancada minoritaria en el Senado, Mitch McConnell, estaban tan ilusionados con que Romney iba a resultar electo debido al desplome económico y el odio contenido contra Obama, que le pusieron un candado a los republicanos que querían presionar los grandes escándalos del Obamagate como la Operación Rápido y Furioso, y el reciente ataque del 11 de septiembre en Bengasi y el encubrimiento mentiroso de Obama. Después de la humillante derrota de Romney, luego de que no insistió en el encubrimiento que hizo Obama del caso de Bengasi, se levantó el candado de no atacar a Obama, según una alta fuente de inteligencia de EU con fuertes vínculos al GOP.

Según la fuente, mientras que los activistas que querían denunciar a Obama, como Darrell Issa, Charles Grassley, John McCain y Lindsey Graham, fueron amordazados durante las elecciones de noviembre, los altos líderes del GOP ahora han dejado de reprimir. Aunque no están muy entusiastamente respaldando la campaña de hacer que Obama rinda cuentas por sus delitos graves y faltas, ya no están obstruyendo los ataques al Presidente.

La fuente enfatizó también que el liderato del GOP está respondiendo a la presión creciente en las filas del partido, que están furiosas ante la incapacidad de Romney para enfrentar a Obama, en particular en el último debate presidencial, y que ahora están exigiendo que el GOP se quite los guantes.

Este cambio de dirección no solo empieza a sentirse, sino que intercepta también el esfuerzo de Obama de debilitar aún más al Congreso con el fin de gobernar por mandato ejecutivo y por decretos, una movida que ha desatado también cierta oposición entre los demócratas en el Congreso. El papel que viene jugando el senador Ron Wyden (demócrata, Oregón) [1] al exigir que la Casa Blanca entregue totalmente todos los documentos del Departamento de Justicia en donde alegan la autoridad para matar a ciudadanos estadounidenses, es el indicio más claro de este cambio por parte de algunos demócratas.