China Daily: "El mundo pudiera tener que sufrir una inundación monetaria"

20 de febrero de 2013

20 de febrero de 2013 — El periódico China Daily propiedad del gobierno, dice el lunes en un editorial sin firma sobre el "relajamiento monetario" que, dados los resultados de la recién concluida conferencia del G-20, "el mundo pudiera tener que sufrir una inundación monetaria en la medida en que los países desarrollados recurren a la impresión monetaria para flotar sus economías".

"Después de las medidas de relajamiento cuantitativo del año pasado en EU, Japón empezó a seguir una política 'abierta' de emisión monetaria este año... El mercado está esperando ahora para ver si Europa sigue los mismos pasos".

Independientemente de si dicho "relajamiento" puede producir siquiera una recuperación temporal, el China Daily advierte que esta política en EU, Japón y probablemente Europa, "está diseñada para provocar shock en las economías de mercado emergentes o en desarrollo".

Es responsabilidad de los países no desarrollados defenderse a sí mismos, en vez de esperar cambios en la política, dice el editorial. "Ya es hora de que las economías de los mercados emergentes y en desarrollo se coordinen para buscar soluciones y aminorar los shocks potenciales que acarrearían los cambios en las condiciones monetarias externas".

"Al mismo tiempo, las economías desarrolladas egocéntricas tienen que ser conscientes de que ellas también van a sufrir si las economías emergentes tropiezan".

Tailandia, un pequeño país del sureste asiático que ha tenido progresos significativos en su industrialización, desarrollo y elevación de los niveles de vida, pero que todavía enfrenta una multitud de dificultades, se expresa en términos similares en un editorial en el periódico en inglés The Nation.

"Altos dirigentes de Rusia, Corea del Sur, Alemania, Brasil y China han expresado todos su preocupación por los movimientos monetarios, que elevan el valor de sus monedas y socavan la competitividad de sus exportaciones. Si deciden entrarle al juego —como Venezuela que ha devaluado su moneda en un 32%— se hundiría el mundo en una competencia de devaluaciones. Al final del día, la competencia de devaluaciones llevaría a una inflación desenfrenada o la hiperinflación. Nadie ganaría con estas guerras monetarias".