Más evidencias que muestran los vínculos de Brennan con los sauditas y el encubrimiento de su papel en el 11/9

22 de febrero de 2013

22 de febrero de 2013 — Cuando el ex agente del FBI, John Guandolo, estuvo en el programa sindicado de Tom Trento el pasado 8 de febrero de 2013, donde acusó al candidato del Presidente Obama para el cargo de director de la CIA, el actual director de contraterrorismo de la Casa Blanca, John Brennan, de ser un agente de inteligencia saudí y de haberse convertido al Islam, los investigadores de contrainteligencia de la Executive Intelligence Review (EIR) se pusieron a averiguar esto para corroborar o desechar las acusaciones. Lo que descubrieron es que Brennan, no solo había fungido como el jefe de la CIA en Arabia Saudita desde 1996 hasta 1999. Anteriormente, ya había trabajado como analista, desde la Embajada de Estados Unidos en Riyadh, Arabia Saudita, al comienzo de su carrera en la CIA.

Y funcionarios de las agencias de inteligencia de Estados Unidos que sirvieron en la época de Brennan en el Medio Oriente durante su carrera en la CIA confirmaron que, de todos los espías estadounidenses, Brennan tenía los contactos de más alto nivel en la inteligencia saudí.

En tanto que la investigación de la EIR no ha corroborado del todo las acusaciones que hizo Guandolo en contra de Brennan, gran parte del perfil del espía mayor de la Casa Blanca de Obama, de hecho, si se confirmó. Y aunque a Guandolo lo acusan de estar prejuiciado contra los musulmanes, fuentes relevantes de la inteligencia estadounidense, familiarizadas con el trabajo que hizo durante sus 12 años de carrera en el FBI, le dieron una alta calificación por los avances investigativos que llevó a cabo sobre la penetración de la Hermandad Musulmana en oficinas clave del gobierno de Estados Unidos y en organizaciones de inteligencia.

Guandolo, graduado en 1989 en la Academia Naval estadounidenses de Annapolis, sirvió como oficial de reconocimiento de la Armada, antes de unirse al FBI en 1996. Según estas fuentes, Guandolo encabezó un cuerpo especial del FBI después de ocurrido el 11 de septiembre de 2001, cuya tarea era investigar a la Hermandad Musulmana. Dio charlas para varias agencias gubernamentales de Estados Unidos, y fue uno de los investigadores importantes en un caso grande que involucraba a una red de la Hermandad Musulmana que operaba desde el área de Virginia, de la cual se sospechaba estaba vinculada con varios de los secuestradores de los aviones el 11/9 (2001). A pesar de que Guandolo y otros investigadores del FBI creían que tenían evidencias suficientes para levantar cargos, los vínculos entre la red de la Hermandad Musulmana en el Norte de Virginia y las agencias de inteligencia estadounidenses y la Casa Blanca de George W. Bush, era tan profunda que un enjuiciamiento público hubiera sido algo casi imposible.

Guandolo salió en el 2008 del FBI, aparentemente siendo atacado por las revelaciones que hizo acerca de los vínculos entre el Gobierno de Estados Unidos y la Hermandad Musulmana. Según una fuente relevante de la inteligencia estadounidense, el FBI estaba indagando sobre la vinculación de la Hermandad Musulmana con los ataques del 11/9, a la par de una investigación de sus vínculos con la monarquía de Arabia Saudita.

Las fuentes directas de EIR, no solo dieron antecedentes sobre Guandolo. Además confirmaron que, mientras Brennan era jefe de la CIA en Arabia Saudita, asistió al Hajj, el peregrinaje sagrado a la Meca. Según una de las fuentes, solo hay dos maneras de que pueda haber asistido al Hajj: Que se haya convertido al Islam, que fue una de las acusaciones que hizo Guandolo, o que haya asistido como invitado de la monarquía saudí (el predecesor de Brennan como encargado de contraterrorismo de la Casa Blanca, Frances Townsend, quien era el intermediario personal entre el Presidente Bush y la monarquía saudí, pidió permiso en varias ocasiones para asistir al Hajj, pero solo le permitieron que sobrevolara en helicóptero la Meca mientras ocurría la peregrinación). Según fuentes, es posible que los sauditas pusieran mucho de su parte para reclutar a Brennan y convertirlo en un agente dentro de la inteligencia de Estados Unidos, un agente que ahora el Presidente elije para que sea el próximo director de la CIA.

Una de estas fuentes que la EIR contactó también confirmó que fue John Brennan quien presionó al Presidente Obama para que continuara con el encubrimiento del capítulo de 28 páginas de la investigación original del Congreso sobre el 11/9, el capítulo en el que se expone el papel de la monarquía saudí al financiar a los secuestradores de los aviones. En esto una figura central es el entonces embajador saudí en Washington, que hoy encabeza el Directorio General de Inteligencia de Arabia Saudita. Durante su campaña en el 2008, el entonces candidato Barack Obama, prometió que iba a dar a conocer esas 28 páginas que eran documentos clasificados, e incluso se reunió con representantes de las familias de víctimas del 11/9, en la oficina Oval, durante las primeras semanas como Presidente electo en el 2009.