Una verdadera pelea campal se ha desatado entre la Reserva Federal y Wall Street ante la hiperinflación inminente

25 de febrero de 2013

25 de febrero de 2013 — Se ha desatado una verdadera pelea campal en torno a la política financiera en los principales centros bancarios a nivel mundial, desde Gran Bretaña, hasta Estados Unidos, Japón y China, sobre que hacer ante el "meteorito" hiperinflacionario que está por chocar con el planeta Tierra.

En Gran Bretaña, Moody's bajó la calificación crediticia de la deuda del gobierno de AAA a AA1, después de una votación más enérgica de lo usual en la comisión sobre política monetaria del Banco de Inglaterra sobre mayor Emisión Cuantitativa (EC) (3 a favor, incluyendo al gobernador Mervyn King; 6 en contra). En Japón, el Primer Ministro Abe está de visita en Washington para discutir, entre otras cosas, su plan de emplear "una política monetaria super relajada" para tratar de revivir la economía japonesa. Y en los Estados Unidos, los gobernadores de la Reserva Federal y economistas están debatiendo abiertamente sobre si la política de Emisión Cuantitativa (EC) del presidente de la Reserva Federal (Fed), Ben Bernanke, va a desatar o no una hiperinflación incontrolable.

El último episodio se produjo ayer en la reunión en Nueva York del Foro sobre Política Monetaria en EU de la Universidad de Chicago, en donde un grupo de cuatro economistas monetaristas, encabezados por Frederic Mishkin (ex gobernador de la Fed y coautor de varios escritos junto con Ben Bernanke) presentó un documento en donde advertía que la EC ha ido demasiado lejos, que una "salida" final del AC podría llevar a que la Fed tuviera serias pérdidas en su contabilidad de activos, y podría desatar una inflación más severa. En el lenguaje cifrado de la Fed escribieron: "Esta mezcla podría inducir a una predisposición hacia una salida más lenta o una política más relajada, y se podría ver como el primer paso hacia una preponderancia fiscal. Podría ser la causa, por lo tanto, de expectativas inflacionarias de largo plazo y de que se elevara el riesgo de inflación global". Mishkin advierte aún más que los ataques públicos en contra de la Fed "son los peores ataques que he visto en mis 40 años como economista sobre política monetaria" y que el riesgo de que se evaporen las ganancias de la Fed podrían "convertirse en algo grande en el Congreso", lo que quiere decir que la pelea callejera ya se extendió también al Congreso.

El tirarse hasta con las cubetas empezó después de que "muchos" participantes en la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto de la Fed (FOMC, por sus siglas en inglés) del 29 y 30 de enero, cuestionaron la adicción de Bernanke a la EC. Después el 5 de febrero, la Comisión Asesora sobre Préstamos del Tesoro (que consiste de los 15 banqueros más altos de Wall Street) también planteó el peligro de que la "salida" de la EC podría hacer estallar a la misma Fed. Y el 15 de febrero, Bill Gross de PIMCO publicó su advertencia de que se había creado una "Supernova crediticia". (Ese mismo día, Lyndon LaRouche hizo una explosiva videoconferencia por Internet en donde advirtió sobre un estallido hiperinflacionario y explicó que la única alternativa a esta economía de la muerte era implementar inmediatamente la Glass-Steagall).

El documento presentado el 22 de febrero fue escrito conjuntamente por Mishkin (ahora economista en la Universidad de Columbia), David Greenlaw (Morgan Stanley), James Hamilton (profesor de economía de la UC San Diego) y Peter Hooper (jefe de economistas de Deutsche Bank Securities). El público del Foro sobre Política Monetaria en EU contaba con por lo menos 8 altos funcionarios de la Fed, entre ellos los gobernadores de la Fed Jerome Powell y Jeremy Stein, William Dudley de la Fed de Nueva York y los jefes de los centros regionales de la Reserva Federal en Minneapolis, San Francisco, Atlanta y Boston.

El cañonazo de advertencia a Bernanke y a otros adictos a la EC, fue rechazado inmediatamente por lo menos por dos "conciliadores" presidentes regionales de la Fed, incluyendo Eric Rosengren de Boston, quien se quejó de que "esta discusión no le hace justicia a la política de compensaciones de la táctica de EC de la Fed, lo que quiere decir "¿Con un diablo, qué otra cosa esperas que hagamos?"