Krugman: las políticas de austeridad del euro 'un fracaso desastroso'

26 de febrero de 2013

26 de febrero de 2013.- En vísperas de las elecciones nacionales en Italia que ha tenido muy preocupados a todos los mercados de valores del mundo y a los tecnócratas del FMI y de la Comunidad Europea, el economista y columnista sindicado Paul Krugman dijo en el New York Times que los " 'respetables' políticos europeos no van a admitir que las medidas que le han impuesto a los deudores son un fracaso desastroso". Krugman se refiere al gobierno de Merkel en Alemania, detrás del cual le jalan los hilos las finanzas de la City de Londres, el FMI y la burocracia de la CE en Bruselas.

Krugman dice que "Italia [es] una nación que a pesar de toda su disfuncionalidad ha impuesto de hecho diligentemente una austeridad sustancial y como resultado ha visto la contracción de su economía". Destaca que el partido de Mario Monti, el banquero entrenado en Goldman Sachs, impuesto en Italia para que impusiera la austeridad, va a quedar en cuarto lugar en las elecciones, si bien le va.

"Porque el señor Monti era, en efecto, el procónsul instalado por Alemania para aplicar a la fuerza una austeridad fiscal sobre una economía ya debilitada; lo que define respetabilidad en los círculos políticos europeos es la disposición de imponer una austeridad sin límites. Esto estaría bien si las políticas de austeridad realmente funcionaran; pero no funcionan. Y lejos de parecer ya sea maduros o realistas, los promotores de la austeridad suenan cada vez más petulantes y desquiciados".

"Cuando Europa empezó su encaprichamiento con la austeridad, los altos funcionarios desecharon las preocupaciones de que los recortes violentos en los gastos y aumentos en los impuestos sobre una economía ya deprimida podían profundizar sus depresiones. Por el contrario, insistieron, dichas políticas iban en realidad a estimular las economías al inspirar confianza".

"Pero el cuento de la confianza no sucedió. Las naciones que impusieron una austeridad brutal, sufrieron crisis económicas profundas; entre más brutal la austeridad, más profunda la crisis. En verdad, esta relación ha sido tan fuerte que el Fondo Monetario Internacional (FMI), en un sorprendente gesto de 'mea culpa', admitió que se había subestimado el daño que podría ocasionar la austeridad.

"Mientras tanto, la austeridad no ha logrado ni siquiera el objetivo mínimo de reducir las cargas de la deuda. Por el contrario, los países que impusieron austeridades brutales han visto crecer la tasa de la deuda en relación al PIB, debido a que la contracción de sus economías ha sido superior a cualquier reducción en la tasa de endeudamiento".