Woodward no quita el dedo del renglón sobre las mentiras y amenazas de la Casa Blanca de Obama

4 de marzo de 2013

4 de marzo de 2013 — Bob Woodward —quien demostró que el Presidente Obama había mentido sobre la cuestión del embargo presupuestal, lo que desató una rabieta con mentiras y amenazas hamponiles al estilo de Nerobama— apareció en el programa Face the Nation de CBS el domingo 3 de marzo, muy calmado y relajado. El anfitrión de CBS, Bob Schieffer, abrió la entrevista diciéndole: "Bob, has estado en una que otra escaramuza con varias Casas Blancas" a lo que Woodward en tono mesurado respondió: "Me pasé varios meses trabajando en este libro [en donde muestra que Obama mintió sobre el origen del embargo presupuestal-ndr]... y mostré que la Casa Blanca es la que realmente salió con la idea de este embargo presupuestal... los recortes automáticos en los gastos y no les gustó esto". Después, con ironía Woodward dijo: "Yo soy un pacifista".

Cuando supo Lyndon LaRouche sobre el enfoque de Woodward dijo: Woodward está tomando la delantera y dejando que el otro se descubra. Tenemos un desquiciado en la Casa Blanca; lo adecuado es darle cuerda, hasta que llegue al final de ella. Evitar los términos del debate que el otro tipo quiere establecer. Woodward no está cayendo en el juego de Obama; que Obama se cuelgue el solito, en especial ahora que está haciendo eso tan bien.

La Casa Blanca se la pasó revoloteando todo el fin de semana tratando de controlar el daño. Desplegaron a Gene Sperling, el hombre que le envió un correo electrónico amenazador a Woodward, a tres de los programas de comentarios dominicales para que continuara mintiendo sobre el embargo presupuestal, y que proclamara que tanto le gusta Woodward, quien es una "leyenda" y para tratar de "poner todo esto en el olvido".

Pero eso no está sucediendo. Hay incontables artículos, blogs y videos sobre este tema en los últimos cuatro días, algunos destacando el carácter real de Obama. Destaca el artículo del 1 de marzo de la columnista del Washington Post Kathleen Parker, que se ha reproducido desde entonces en una docena de periódicos por todo el país. Trazando el paralelo con Richard Nixon, ella escribe:

"Esto no es una tempestad en un vaso de agua, sino que es más bien la fuga en el dique. Gota a gota, el gobierno de Obama ha demostrado su intolerancia con los que disienten y su desprecio por cualquiera que no siga el guión de la Casa Blanca. Es cierto, todos los gobiernos son sensibles a la crítica y todos responden cuando se considera que dicha crítica es injusta o inadecuada. Pero ningún presidente desde Richard Nixon había mostrado un desprecio tan abierto".