¿Se gesta en Italia una "primavera árabe"?

6 de marzo de 2013

2 de marzo de 2013 — Los votantes italianos votaron abrumadoramente en contra de la austeridad dictada por el FMI y crearon una onda de choque por toda la zona del euro, pero una gran porción del sentimiento contra la austeridad se ha canalizado hacia un movimiento protofascista, el Movimiento 5 Estrellas (M5S) de Beppe Grillo, que se ha convertido en el partido con mayor representación en el parlamento. Debido a las leyes electorales en Italia, que le dan un bono de mayoría a la coalición más grande, el M5S tiene menos curules que la coalición de centro-izquierda encabezada por Pier Luigi Bersani y a la coalición de centro-derecha encabezada por Silvio Berlusconi (109 contra 345 y 125 respectivamente), pero es decisivo para formar una mayoría en el Senado.

Grillo va a usar este impasse para dictar el programa del gobierno de transición, con la estrategia de ir de nuevo a las elecciones anticipadas y apoderarse de una mayor pluralidad de votos.

Así que, la paradoja es que mientras que los italianos votaron para sacar al procónsul nazi de la UE, Mario Monti y que volviera de nuevo Berlusconi, a menos que se use esta ventana de oportunidad para instrumentar un programa estilo Franklin Roosevelt capaz de revertir la situación económica en el corto plazo, el movimiento de huelga de masas que determinó el resultado electoral se va a canalizar hacia el apoyo a una dictadura fascista. Los objetivos de Grillo son implementar dicha dictadura, empezando con la imposición de un programa al próximo gobierno.

El Financial Times de Londres indicó cual es su programa para el próximo gobierno, y la reiteraron otras fuentes pertinentes, como el financiero Carlo De Benedetti y la periodista Barbara Spinelli, ambos prestantes miembros de la elite supranacional europea. La agenda incluye la eliminación de los partidos tradicionales, mediante el "recorte en los costos políticos", es decir, eliminar el financiamiento público, los reembolsos electorales, etc. para los partidos, así como reduciendo los salarios a los miembros del parlamento etc. También incluye una nueva ley electoral y una ley en contra de "un conflicto de intereses" (es decir en contra de Berlusconi).

La plataforma de Grillo recibió la bendición del gobierno de Obama. Primero, el embajador de EU, David Thorne, tuvo una reunión privada con Grillo y envió un informe elogioso a Washington hace meses. Segundo, el estratega de campaña de Obama, Michael Slaby se reunió con el estratega de campaña de Grillo y el contralor Gianroberto Casaleggio en diciembre pasado en Roma. "Tuvimos una plática. Yo escuché sus ideas sobre el poder de los individuos, sobre cómo pueden participar las personas. Estas son cosas interesantes para todo mundo, y de hecho mi posición fue más la de escuchar a alguien que trata de incluir más gente".

Luego, ayer David Thorne organizó una reunión entre el nuevo Secretario de Estado John Kerry y una serie de personalidades que se supone le iban a explicar el "fenómeno Grillo". Según la reseña en el diario La Stampa, el ex Primer Ministro Romano Prodi dio el informe principal. "Kerry y Thorne estaban bien preparados sobre el fenómeno Grillo, lo que dominó el resto de la discusión. Según las fuentes que participaron en la reunión, nadie condenó el Movimiento, y Prodi dio un informe detallado sobre su organización". Otros participantes fueron: el ex primer ministro Massimo D'Alema, el secretario general del PDL Angelino Alfano, el ex Ministro de Relaciones Exteriores Franco Frattini, los ministros actuales Terzi (Asuntos Internacionales), Di Paola (Defensa), Moavero (Asuntos Europeos) y el gobernador del Banco de Italia, Ignazio Visco. También fueron invitados Giuliano Amato y Gianni Letta pero no asistieron (¿quizá porque quieren ser candidatos a Presidente del Estado?)

Una provocación internacional ya ha generado afinidades entre Grillo y el Presidente del Estado Napolitano. Grillo dijo que Napolitano se ha ganado su respeto por la forma en que reaccionó ante el candidato a Canciller de Alemania por el Partido Social Demócrata Peer Steinbrück, quien declaró que las elecciones en Italia la habían ganado "dos payasos". Napolitano canceló la cena que tenía programada hace dos días con Steinbrück, durante la visita de Napolitano a Berlín. (Ayer, el semanario Economist de Londres volvió a lanzar la provocación con un artículo de portada titulado: "Manden a los payasos" con fotos de Grillo y Berlusconi).

Hoy, el gurú sobre economía de Grillo fue entrevistado en La Stampa donde dice que ellos están en contra de abandonar el euro, y que su principal preocupación es el sello ecológico.

"Nunca dijimos que queremos salirnos del euro; sería una carnicería y terminaríamos como Argentina" dijo Mauro Gallegati, profesor de macroeconomía en la Universidad Ancona. "Hay dos opciones: ya sea una unión monetaria y política real o dos zonas del euro, una para Alemania y los países más fuertes y otra para los países más débiles". Gallegati está trabajando actualmente en un documento junto con Joseph Stiglitz, el cual "condensa la filosofía económica del M5S: 'si queremos que el mundo entero se expanda a los niveles actuales de los Estados Unidos de América, vamos a necesitar 4 o 5 planetas más tan grandes como la tierra' ". Gallegati está organizando un equipo de profesores que van a enseñar economía a los miembros del M5S electos al parlamento. Dijo que le va a ayudar Bruce Greenwald (Universidad de Columbia) y Jean-Paul Fitussi de Francia.

El 25 de febrero, Grillo reunió a todos los miembros de su movimiento electos al Paralmento y el, Casaleggio y otros del primer círculo los iban a instruir sobre cómo comportarse. Hasta ahora la línea ha sido: no dialogo con ningún otro partido. Sin embargo, esto podría cambiar conforme se ve la evolución de los acuerdos tras bambalinas. La idea es que ellos tienen que obedecer todo lo que Grillo decida.

Italia solo puede escaparse de este destino con un gobierno que se salga del euro y lleve a cabo un programa al estilo del de Franklin Roosevelt, que reduzca a la mitad el desempleo en seis meses.