Japón se deja arrastrar a una Tercera Guerra Mundial

5 de abril de 2013

5 de abril de 2013 — El jueves, el Banco de Japón anunció un plan de "Emisión Cuantitativa" (EC) sin precedentes, caracterizado correctamente como "una de las inyecciones monetarias más grandes en la historia que haya anunciado el banco central de una economía desarrollada avanzada". El Banco de Japón pretende duplicar la base monetaria de Japón en 21 meses; su objetivo ya no son las tasas de interés, sino esta duplicación monetaria. También va a duplicar su cartera de fondos especulativos negociados en bolsa y bonos del gobierno y va a establecer la compra de Sociedades de Inversión Inmobiliarias especulativas. El Banco de Japón ya está comprometido a comprar bonos por $140 mil millones de dólares al mes durante el 2014, informa Ambrose Evans-Pritchard en el diario Telegraph de Londres; esto es casi el doble de lo que son las compras netas de la Reserva Federal de Estados Unidos (de alrededor de $75 mil millones al mes), y cinco veces más como proporción del PNB. "Tomados en conjunto con la extensión de la duración de los bonos comprados con duración de menos 3 años a un promedio de 7 años, la inyección se vuelve de proporciones históricas" escribe Gavyn Davies en el Financial Times.

"Dios mío, esto es una locura" fue el primer comentario de Lyndon LaRouche.

Y Londres sabía con anticipación todo esto.

"Esto es emisión cuantitativa al estilo Japón" dijo LaRouche. "La cuestión es que están tratando de adquirir más poder de compra, porque están produciendo y vendiendo menos. Están colapsando la economía y le llaman expansión".

"Es una locura, pero es la forma popular de locura, de demencia en masa, o demencia desordenada, si se prefiere.

"Es el abandono de la producción; Emisión cuantitativa. Eso es un yen para el fracaso".

La columna del operativo de la inteligencia británica Ambrose Evans-Pritchard, redactada antes del anuncio, se titula "Nunca se revertirá el helicóptero de la emisión cuantitativa".

"Le avisaron con anticipación lo que iba a suceder", dijo LaRouche.

El columnista del Financial Times Peter Tasker escribió, de nuevo antes del anuncio oficial, que "Japón y Gran Bretaña tienen que encabezar el rumbo para reactivar la economía". Tanto el como Evans-Pritchard señalan que quizá no le funcionó tan bien a Alemania en 1923, pero funcionó en Japón en los 1930. Tasker cita a Ben Bernanke en el sentido de que Korekiyo Takahashi, el ministro de Finanzas de Japón de 1931-1936, "salvó brillantemente a Japón de una depresión mundial".

"Lo que hicieron, fue que se fueron a la guerra" dijo LaRouche. "Estaban trabajando con los nazis en Japón; fue un nexo nazi. Ellos no sabían lo que estaban haciendo en ese momento; tenían sus propias ilusiones sobre esto. Pero eso fue un desastre".

"La historia completa aquí fue la gran expansión de las inversiones militares. Lo que hicieron fue robarle a los vecinos chinos; la guerra en contra de China fue la base para tratar de robarle todo a la vista para financiar la operación militar de Japón. Y se hizo en base a este tipo de cosas".

¿No es precisamente esto lo pretende este programa de reorganización bancaria abierta del Banco de Inglaterra y la FDIC de Estados Unidos, como se ve en Chipre: robar todo el dinero, a una escala menor? ¡Robar todo a la vista para rescatar las burbujas especulativas!

"Esto fue todo el asunto en los 1930. Fue el antídoto en contra de Franklin Roosevelt".

Esto es lo que ellos dicen que 'funcionó'.

"Se le llamó Segunda Guerra Mundial.

"Y es lo que están buscando, la Tercera Guerra Mundial. Japón se está dejando arrastrar a la Tercera Guerra Mundial".

El mismo día, el director del Banco Central Europeo (BCE) Mario Draghi trató de alegar que Chipre no es un "modelo" o un "nuevo prototipo", a la vez que decía precisamente eso. Sostuvo que "los depósitos no asegurados deben ser los últimos en tocarse", pero al mismo tiempo admitía que el proyecto de legislación actual en la Unión Europea no distingue los depósitos no asegurados de los accionistas principales.

Dijo que los préstamos del BCE bajo el programa Ayuda de Liquidez de Emergencia (ALE) no tienen preferencia por sobre los depósitos no asegurados, como de hecho lo era en Chipre, pero "si quieren mantener su acceso [a los fondos del BCE] más vale que lo hagan". El truco sucio aquí fue que unos 10 mil millones de euros de la deuda ALE se transfirieron del banco Laiki de Chipre, el cual fue liquidado, hacia el Banco de Chipre, que se mantuvo operando con el fin de que se pueda pagar esta y otras deudas tomando de los fondos de sus depositantes. De esta forma, entre otras, engatusaron a los depositantes chipriotas con las podridas deudas de la zona del euro, para que ellos paguen con sus ahorros y con el capital de trabajo de sus empresas.

No existe ninguna diferencia entre la Emisión Cuantitativa y lo que hoy llamados el Atraco Cuantitativo; son exactamente la misma cosa y la única respuesta es la Glass-Steagall. ¡SI es que se restituye a tiempo!