The Economist de Londres, extasiado con el "rescate interno", aunque lamenta que Dijsselbloem hable antes de tiempo

8 de abril de 2013

The Economist de Londres, extasiado con el "rescate interno", aunque lamenta que Dijsselbloem hable antes de tiempo

8 de abril de 2013 — La columna "Charlemagne" del semanario Economist de la City de Londres se queja de que la respuesta a la crisis de Chipre por parte de varios participantes parece socavar el compromiso asumido de una "unión bancaria" que tanto se necesita para dictar las políticas británicas por todo Europa. No es que "Charlemagne" esté en desacuerdo con los rescates internos, por supuesto, pero el momento preciso lo es todo:

En verdad, "Charlemagne" escribe, "se culpa al señor Dijsselbloem por las razones equivocadas. Está en lo correcto cuando dice que los acreedores de los bancos tienen que aceptar pérdidas para ahorrarle a los contribuyentes. Pero debido a su inexperiencia o simple franqueza holandesa, habló fuera de tiempo. El Eurogrupo todavía está debatiendo las reglas comunes en el rescate interno de los acreedores bancarios. Un problema es la fecha en que van a empezar. Alemania y otros acreedores quieren que la era de los rescates internos empiece en el 2015; Francia y la Comisión Europea quieren demorarlos hasta el 2018. El señor Dijsselbloem declaró unilateralmente que el futuro es ahora".

"Charlemagne" concluye que: "A como están las cosas, un euro en Chipre ya no vale lo mismo que un euro en otros lugares. El costo de pedir prestado de las compañías en el sur de Europa ya es más elevado que en el norte de Europa. Ahora un banco bien administrado en el sur de Europa pudiera ser considerado como menos seguro que uno con una pobre administración en el norte de Europa. El euro no puede sobrevivir dicha fragmentación. Solo una apropiada unión bancaria puede reparar esto".