Rusia explora todo el Sistema Solar

10 de abril de 2013

10 de abril de 2013 — Las misiones que puedan aterrizar en cuerpos celestes dentro del Sistema Solar constituirán la columna vertebral del programa de investigación espacial de Rusia en el transcurso de las próximas décadas, dijo un importante experto ruso el pasado 8 de abril. "Encontramos nuestra dirección, nuestro nicho", dijo Lev Zelyony, director del Instituto de Investigación Espacial de la Academia de Ciencias rusa, que se especializa en misiones científicas no tripuladas, dijo en una conferencia de prensa en Moscú de la que informó la agencia de noticias RIA Novosti.

Rusia contempla enviar cinco sondas no tripuladas a la Luna entre el 2015 y el 2022, la última serie para obtener muestras del suelo lunar. Zelyony dijo que la sonda del 2015 supuestamente se llamaría Luna-Glob-1, pero cambiará de nombre a Luna-25, lo que indica la continuidad con las misiones lunares de la era soviética, llamadas Luna-1 hasta Luna 24. Según el informe de Novosti, él también agregó que el programa de ciencia espacial de Rusia, que se detuvo en gran medida después de la caída de la Unión Soviética, gradualmente se está desarrollando en una escala menor.

Oleg Korablyov, jefe del departamento de estudios planetarios del Instituto de Investigación Espacial, dijo que además de las dos misiones conjuntas Exo-Mars ya en curso, que se lanzarán en 2016 y 2018, otro proyecto conjunto entre Roscosmos (la Agencia Espacial de Rusia) y la ESA (la Agencia Espacial Europea), sería una sonda no tripulada a la luna de Júpiter llamada Ganímedes, que se tiene planeado lanzar en el 2023.

Perspectivas a largo plazo para la industria espacial global incluyen una base de investigación científica en la Luna hacia finales de la década de 2030, o principios de 2040, que podría recibir visitas periódicas de tripulaciones humanas para hacerle mantenimiento, dijo Zelyony. "Después de eso, el siguiente paso [para las misiones tripuladas] será Marte", agregó Korablyov, quien destacó que "a pesar de que los vuelos tripulados no tienen ningún beneficio económico inmediato, es una ruta de desarrollo que la humanidad no puede dejar de tomar".