El documento de discusión de la Comisión Europea sobre "Rescate Interno": Un manual para el robo de los depósitos

10 de abril de 2013

El documento de discusión de la Comisión Europea sobre la herramienta del "Rescate Interno": Un manual para el robo de los depósitos

9 de abril de 2013 — El infame documento de diciembre de 2012 firmado conjuntamente por el Banco de Inglaterra y la Corporación Federal de Seguro de Depósitos de Estados Unidos (FDIC, por su siglas en inglés), sobre cómo robar depósitos a nombre de las "Instituciones Financieras de Importancia Sistémica y Trascendencia Global" (denominadas G-SIFI, por sus siglas en inglés), es insulso comparado con un documento de discusión de la Comisión Europea de la segunda mitad del 2011. Este documento, titulado "Documento de estudio sobre el instrumento de rescate interno para amortizar la deuda", prefigura documentos y prácticas posteriores que perfeccionaron los procedimientos de saqueo, y se encuentran en ejecución en Chipre y otros lugares. A pesar de que posteriores documentos hicieron esfuerzo por ser más cautelosos en sus formulaciones, éste da una visión clara de lo que realmente pretende el imperio británico con su política genocida del Atraco Cuantitativo.

Comienza con el cuento acostumbrado: "En lugar de depender de los contribuyentes, se necesita un mecanismo para detener el contagio a otros bancos... Debe permitir a las autoridades públicas distribuir las pérdidas inmanejables entre los accionistas de los bancos y los acreedores [depositantes]". En consecuencia, el documento esboza "un marco de reorganización" sobre la base del rescate interno (bail-in), es decir, robo de los depositantes y otros. Esto, ellos lo describen como "el instrumento para amortizar la deuda".

Luego explican que necesitan un "instrumento" muy poderoso de largo alcance para que nadie pueda escapar de él: "Se considera que es preferible un amplio ámbito de aplicación para que la herramienta sea eficaz y evite cualquier evasión".

Advierten que las garantías de cualquier depósito deben ser débiles para permitir que los fondos puedan ser incautados cuando las cosas se pongan feas: "Establecer las suficientes salvaguardas para asegurar que en un escenario de reorganización, el uso de los fondos no implique un agotamiento de dichos fondos en vista de cualquier posible intervención futura".

Y quizás lo más descarado de todo es que el documento de trabajo de la Comisión Europea argumenta que, por más justo que fuese tomar las cuentas de los derivados financieros como parte de la reorganización bancaria, eso no va a suceder en la práctica, ya que los derivados son demasiado importantes, como se puede leer: "Las obligaciones originadas en la exposición de derivados, en principio, también debería ser incluidos en el ámbito de aplicación del instrumento. Sin embargo, la aplicación efectiva del instrumento a esas exposiciones no es legalmente tan sencillo como para otros tipos de pasivos y podría crear algunas preocupaciones en materia de estabilidad financiera".

Se discuten muchos otros detalles. Por ejemplo, tocan un punto muy oportuno: Si alguno de los depósitos asegurados no es utilizado para el rescate interno, entonces la agencia nacional de seguro de depósitos debe desembolsar fondos equivalentes a las cuentas no saqueadas y dejar la suma de los fondos en la institución bancaria en apuros. Esto, después de todo, es parte de la reducción de la deuda y de la capitalización de la institución.

Para aquellos que tienen el estómago fuerte, el documento completo de 24 páginas, en inglés, lo puedes encontrar en:

http://ec.europa.eu/internal_market/bank/docs/crisis-management/discussion_paper_bail_in_en.pdf