Rusia expresa preocupación por la retórica de guerra en la península de Corea

11 de abril de 2013

11 de abril de 2013 — Sergei Lavrov, Ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, después de su reunión con John Kerry, Secretario de Estado de Estados Unidos, en el marco de la reunión de Ministros de Asuntos Exteriores del G-8 realizada en Londres el 10 de abril, expresó su creciente preocupación sobre la situación deteriorada en la península de Corea:

"La flagrante violación a las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU que ha hecho Corea del Norte, es inaceptable. Los estadounidenses y nosotros, no tenemos desacuerdos sobre Corea del Norte, pero no se deben utilizar maniobras militares para intimidación". Lavrov se refería claramente a la reciente demostración de fuerza hecha por el gobierno de Obama en Corea del Sur, lo cual Corea del Norte podría percibir como los ensayos de una represalia por si Corea del Norte realizara un ataque o una invasión. En días recientes la misma reflexión la hizo un funcionario anónimo del Pentágono, que anunció una reducción de la retórica de Estados Unidos para tratar de enfriar las cosas.

Lavrov un día antes había dicho al canal de televisión ruso RTVi: "Estamos convencidos de que la situación en este momento es muy grave, ya que las explosiones nucleares y el lanzamiento de misiles no son ninguna broma. Pero la retórica juega un papel no menos perjudicial. Hasta cierto punto, las acusaciones, amenazas y las advertencias mutuas, pueden llegar a un punto de ebullición. Así que constantemente estamos tratando de aliviar la tensión".

El primero de abril, Estados Unidos envió a Corea del Sur dos aviones sigilosos de combate F-22 para unirse a los ejercicios militares de las fuerzas armadas de Seúl, después de que Corea del Norte advirtió que la península de Corea había entrado en "estado de guerra". Cuatro días antes de eso, funcionarios militares estadounidenses habían revelado que dos bombarderos sigilosos B-2 lanzaron municiones inertes no explosivas sobre una isla no habitada de Corea del Sur.

Como resultado de la retórica orquestada por Londres y las maniobras militares que entraron en juego, el nivel de amenaza se ha elevado. El 10 de abril, Yun Byung-se, Ministro de Relaciones Exteriores de Corea del Sur, confirmó que Corea del Norte había movilizado un misil balístico de alcance medio Musudan a su costa este, e informó que Corea del Norte se prepara para lanzar el misil "en cualquier momento". Corea del Sur ha solicitado la ayuda de Rusia y China para desactivar la situación de crisis.