Británicos y Obama imponen la legalización de las drogas en Iberoamérica

13 de abril de 2013

13 de abril — La Fundación Beckley de Gran Bretaña —dirigida desde la Cámara de Lores del Reino Unido, y cabeza de una descarada campaña imperial por la legalización de todas las drogas habidas y por haber— en enero de 2013 le presentó al gobierno guatemalteco de Otto Pérez Molina un informe "Opciones propuestas para políticas alternativas sobre las drogas en Guatemala". El documento recomienda "la plena descriminalización de la posesión de drogas, incluyendo el cultivo de pequeñas cantidades de cannabis para uso personal"; un programa para "convertir los actuales cultivos ilícitos de amapola de Guatemala en cultivos lícitos para la producción de medicamentos opiáceos"; y hasta "que el Gobierno experimente de manera cautelosa el cultivo legal de amapola".

El informe Beckley se felicita por el hecho de que en 2012 se ganaron a varios presidentes iberoamericanos a su campaña por la legalización. "Durante 2012, el presidente Otto Pérez Molina [Guatemala], el presidente Juan Manuel Santos [Colombia] y la presidenta Laura Chinchilla [Costa Rica] han encabezado este movimiento" para "reformar los actuales regímenes prohibicionistas", mientras que "el presidente José Mujica [Uruguay] y el presidente Evo Morales [Bolivia] han impulsado el proceso de reforma en sus propios países".

En el caso de Uruguay, Mujica presentó un proyecto de ley al Congreso en noviembre de 2012, que no solo permite la posesión, el cultivo, la venta y la distribución de ciertas cantidades de marihuana, sino que establece un Instituto Nacional de Cannabis para producir y vender el estupefaciente. En el caso de Colombia, Santos está usando "negociaciones de paz" con las FARC, uno de los principales carteles de la coca del mundo, como caballo de troya para lograr la legalización, tal y como se lo ha ordenado su controlador y mentor político, Tony Blair.

Esta nueva Guerra del Opio británica en contra de las naciones se ha valido del hecho que el gobierno de Barack Obama en Estados Unidos le ha dado luz verde a la legalización de la marihuana en varios estados de los Estados Unidos. "Si en Estados Unidos ya es legal, ¿por qué seguir peleando en Iberoamérica" es la línea difundida por los amigos de la narcolegalización.