Los británicos manipulan elecciones en Venezuela para fomentar caos ... promueven la legalización de las drogas

18 de abril de 2013

Los británicos manipulan elecciones en Venezuela para fomentar violencia y caos en la región, a la vez que promueven la legalización de las drogas

18 de abril de 2013 — Siete personas murieron a consecuencia de la violencia callejera que se desató en Venezuela desde el 15 de abril, como secuela de las elecciones presidenciales que se realizaron el domingo 14. De acuerdo a los datos oficiales que dio a conocer el Consejo Nacional Electoral (CNE) de ese país el mismo domingo en la noche, el candidato escogido por el extinto Hugo Chávez, Nicolás Maduro, ganó con el 50.7% del voto al candidato de la oposición, Henrique Capriles, quien obtuvo 49% según las fuentes oficiales, cuyos resultados fueron rechazados por Capriles, quien exige además que haya una auditoria del total de la votación; inicialmente, Maduro había aceptado públicamente que se hiciera esa auditoria. Sin embargo, el CNE, lo rechazó, y se apresuró a nombrar a Maduro como el ganador oficial el martes 16. Eso dio pie a manifestaciones de protesta de los seguidores de Capriles en distintas partes del país, que se enfrentaron a la policía, guardia nacional y al despliegue de los grupos chavistas jacobinos, lo cual tuvo como resultado siete personas muertas y gran cantidad de heridos.

En torno a esta situación se desenvuelve ahora un típico escenario británico de polarización "izquierda contra derecha" en todas las Américas, en donde el gobierno de Obama, la Unión Europea y varios gobiernos iberoamericanos se rehúsan a reconocer a Maduro. Ahora también el Departamento de Estado ha exigido que haya un recuento del voto. Incluso el diario Wall Street Journal del 15 de abril propuso abiertamente una Revolución Naranja al estilo de la de Ucrania para Venezuela: "A veces los países se han levantado en protestas pacíficas masivas para reclamar su democracia cuando un dictador trata de robársela. Esa fue la lección de las Filipinas en 1986 con Corazón Aquino, la revolución Naranja de Ucrania en 2004, entre otras. El único modo en que los venezolanos acabarán con el chavismo es con un levantamiento popular semejante".

Por su parte, Maduro ha denunciado a Capriles por tratar de llevar a cabo un "golpe fascista" con apoyo de Estados Unidos: "Tenemos pruebas de un complot dirigido por Estados Unidos... Su plan es un golpe de Estado. Si me quieren tumbar, que vengan a buscarme. Aquí estoy, con el pueblo y con las fuerzas armadas". Los Presidentes de Bolivia, Argentina, Ecuador, Nicaragua y otras naciones, han reconocido a Maduro y han anunciado que asistirán a su toma de posesión este 19 de abril.

El juego de Londres y de Obama se propone utilizar la polarización inducida en torno a la situación de Venezuela y el chavismo, junto con las llamadas "negociaciones de paz" con las FARC que lleva a cabo el gobierno de Colombia, para enganchar a estos y otros países de las Américas a su campaña a favor de una legalización global de las drogas. Chávez fue un aliado estratégico del cartel de las FARC y favoreció firmemente las negociaciones como las que están en marcha. En medio de esas pláticas, las FARC plantearon hace dos meses sus principales puntos programáticos, que incluye una plataforma que muy bien pudo haber sido escrita por la Fundación Beckley de la Cámara de los Loores: "Hay que... considerar planos de legalización de algunos cultivos de marihuana, amapola y hoja de coca con fines terapéuticos y medicinales, de uso industrial, o por razones culturales".