Sobre siria, es Hagel y Dempsey contra Kerry

19 de abril de 2013

19 de abril de 2013 — En declaraciones encontradas el miércoles destacan las diferencias dramáticas entre las perspectivas del secretario de Estado John Kerry y el Departamento de la Defensa sobre la crisis en Siria y lo que debe hacer Estados Unidos, en particular en relación al tipo de relaciones que debe establecer EU con los grupos de oposición. En su declaración inicial, Hagel advirtió que involucrarse militarmente en Siria podría empeorar la situación. "Una acción militar unilateral podría enajenar otras colaboraciones internacionales claves, dado que no existe ahora un consenso internacional o regional de apoyo a una intervención armada" dijo. "Y, finalmente, una intervención armada podría acarrear las consecuencias imprevistas de meter a Estados Unidos en un conflicto regional más generalizado o una guerra con terceros".

Hagel y el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Martin Dempsey, dijeron ambos en la Comisión de Servicios Armados del Senado en términos muy enérgicos que, antes de que Estados Unidos lance cualquier tipo de intervención militar en Siria, se tiene que saber a donde vamos y cómo le vamos a hacer para lograrlo. Lo que sustenta este consejo es su creencia obvia de que, de hecho, nadie sabe a donde queremos llegar en Siria, mucho menos cómo le vamos a hacer para lograrlo.

"Yo no veo que la introducción de fuerza militar produzca el resultado que se busca. Y sobre ese resultado, yo estoy profundamente preocupado" dijo Dempsey en cierto momento. "Es un conflicto sectario que, yo no creo que es algo que se debe dejar de atender. Déjenme ser claro en esto. Pero la introducción del poderío militar ahora ciertamente tiene la posibilidad de hacer que las cosas empeoren".

Durante un coloquio con el senador Angus King (Independiente por Maine), Hagel repudió a los que como el senador John McCain (republicado por Arizona) proponen intervenir del lado de los rebeldes. "Y siempre es fácil hablar de política" dijo. "Pudiera valer la pena. Pudiera ser lo mejor que se puede hacer. Pero más vale que estemos absolutamente seguros, lo más seguro que se pueda, antes de meternos en algo. Porque una vez adentro, no hay forma de echarse para atrás, ya sea mediante una zona restringida de vuelos, una zona segura, proteger eso, cualquier cosa que sea. Una vez adentro, no se puede deshacer. Simplemente no se puede decir, 'bueno, no está saliendo tan bien como pensamos que iba a salir, así que nos vamos a retirar' ".

Dempsey, en particular, destacó la incertidumbre con respecto a los grupos de oposición armados, en particular Al Nusra y otros grupos de combatientes aliados a Al-Qaeda. Dempsey indicó que hace seis meses, el había apoyado abastecer de armas a la oposición armada, pero que desde entonces el panorama de la oposición se ha vuelto más turbio. "Mi juicio militar es que ahora que hemos visto el surgimiento de Al Nusra y Al Rar Al Sham en especial, y ahora que hemos visto fotografías de algunas de las armas que han estado entrando a Siria en manos de estos grupos, ahora estoy más preocupado que antes" dijo. "Si pudiéramos identificar claramente a las personas adecuadas, yo las apoyaría".

Dempsey también desbarató cualquier noción de que iba a ser fácil establecer una zona segura para los rebeldes dentro de Siria. De hecho, requeriría una fuerza sustancial de tropas de infantería, con cobertura aérea, para hacer que la zona sea realmente "segura", una fuerza capaz de extender su influencia dentro de Siria otras 20 millas, con el fin de contrarrestar la artillería siria. El testimonio de Dempsey refleja claramente su experiencia en Irak (aunque el nunca lo mencionó), en donde el comandó la 1era División Blindada en el 2003-2004, cuando todo empezó a caerse a pedazos, lo que probó que las promesas del partido bélico de los neoconservadores eran pura fantasía.

Kerry, por su parte, presentó un cuadro totalmente contradictorio cuando testificó ante la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes sobre el presupuesto del Departamento de Estado, prácticamente al mismo tiempo. "El punto es que, la oposición, creo yo, está avanzando sobre el terreno" dijo. "Yo creo que los días de Assad están contados. No me voy a meter en el juego de cuantos meses o que tanto tiempo. Estoy convencido de que va para afuera. La pregunta es, ¿cuando y como?"

Aunque reconoció la amenaza que representa el creciente poderío de los grupos extremistas, Kerry dijo que lo que quiere hacer Estados Unidos es separarlos del resto de la oposición "si es posible". El 20 de abril, Kerry va a estar en Estambul para reunirse con el "grupo duro" de los Amigos de Siria y con elementos del liderato de la oposición, pero sobre todo, "estamos tratando de proceder cuidadosamente para asegurarnos de que no vamos a contribuir a empeorar el caos", dijo. "Sino que podamos encontrar realmente un camino constructivo para seguir adelante".