Advertencia desde adentro del campo de concentración del sur de Europa

27 de abril de 2013

27 de abril de 2013 — Manuel Alegre, personaje del Partido Socialista Portugués, poeta de 76 años, ex diputado y dos veces candidato presidencial (2006 y 2011), quien en el pasado ha hecho llamados para seguir el modelo argentino sobre la deuda, escribió el 26 de marzo un artículo breve, publicado en Jornal i con el título "Chipre y nosotros" que habla por sí mismo. A continuación una traducción:

"Somos como aquellos prisioneros en los campos de concentración que vivían con la ilusión de que quizá no les había llegado su momento, cuando se alineaba a otros para llevarlos a las cámaras de gas. No se ven esvásticas; no hay soldados ladrando órdenes; la frase 'Arbeit macht frei' no ha aparecido aún en la entrada de nuestro país.

"Pero el Ministro [de Finanzas de Alemania] Schauble, el [presidente de la Comisión Europea] Durao Barroso y los propietarios de la Europa germanizada infunden miedo. No necesitan invadir ni bombardear. Toman sus decisiones y exterminan a un país. Ayer fue Chipre. La quinta columna que gobierna a los países europeos y los comentaristas del régimen creen que no les va a afectar a ellos; Chipre es un país pequeño. Ya habían dicho lo mismo sobre Grecia. Siempre y cuando no pongan una marca en nuestras solapas, creen que nos vamos a escapar. Pero yo ya he empezado a sentirme condenado. No puedo dejar de sentirme como un chipriota. Estaba convencido de que pertenecíamos a la Unión Europea, un proyecto para compartir prosperidad entre países iguales y soberanos. Pero Chipre, después de Grecia y, en cierta medida, después de nosotros mismos, me hace ver que esta Europa es un fraude. Ya no es un proyecto de paz y libertad; ha empezado a ser una amenaza totalitaria, con el objetivo de empobrecer y esclavizarnos a nosotros, los países del sur. Esa es la razón de porque nos sentimos conminados a sentirnos como chipriotas. Antes de que nos alcance".