No más Tony Blairs: No es creíble el alegato británico de las armas químicas en Siria

29 de abril de 2013

29 de abril de 2013 — Como lo dijo repetidamente la semana pasada Lyndon LaRouche sobre los alegatos de que se habían usado armas químicas en Siria, "no hay evidencias".

Los medios de prensa internacionales, y ahora miembros del parlamento británico están rechazando las aseveraciones del gobierno británico de que había evidencias de que el gobierno de Siria de Bashar al-Assad había utilizado armas químicas.

Según los periódicos británicos Guardian y Observer del 27 de abril, "han surgido nuevas dudas sobre la fuente" de las muestras que llevaron al anuncio del gobierno británico de que Siria había usado armas químicas. Los alegatos del gobierno del Reino Unido son inconsistentes con los informes de testigos en por lo menos uno de los ataques en donde los británicos dicen que es probable que se hayan usado armas con gas sarín.

Además, en el diario Telegraph de Londres del 28 de abril se informa que dos miembros prominentes del parlamento británico, sir Menzies Campbell, ex líder de los Demócratas Liberales y miembro de la Comisión de Seguridad e Inteligencia del Parlamento, y Richard Ottaway, el presidente del partido Conservador de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de los Comunes, también pusieron en duda la evidencia.

"Ottaway dijo que "se requiere un mayor grado de certeza antes de tomar una acción decisiva. Necesitamos tener más inteligencia, más colaboración".

Menzies Campbell dijo que la evidencia sobre armas químicas es "ambivalente" y que "la incertidumbre de la información nos pone en una posición muy difícil para poder formular una respuesta".

El Ministerio de la Defensa dijo que no iban a publicar detalles sobre las pruebas que le realizaron a las muestras. Y, la mayor parte de la evidencia, incluyendo la "cadena de custodia", es decir, de dónde exactamente provinieron estas muestras, quien manejó la muestras, cómo y quien entregó estas muestras, está envuelta en versiones filtradas contradictorias.

Según el Telegraph, el Pentágono posee cabellos y muestras de sangre a los que ha hecho pruebas, en tanto que las instalaciones Porton Down del gobierno británico le han hecho pruebas a muestras del suelo. En ambos casos, las muestras son "microscópicas", alega el Telegraph.

La reseña del Telegraph sobre los cuestionamientos en el parlamento empieza con una referencia a la debacle de Tony Blair en el 2003 sobe las Armas de Destrucción Masiva (ADM) en Irak.