De la "violación consensuada" al "rescate interno": El caso de Bankia en España

4 de junio de 2013

4 de junio de 2013 — El 28 de mayo, unas 200,000 personas que en un momento fueron pequeños ahorristas del quebrado banco Bankia de España, fueron despojados violentamente de lo poco que quedaba de sus ahorros originales. Ese día se pusieron en venta nuevas acciones del banco ahora nacionalizado, y el precio se precipitó casi instantáneamente del nivel de 1.35 euros por acción que se le había prometido a los tenedores de acciones, hasta 0.55 euros; una caída de más del 80% de su preció flotante en el mercado en 2011, cuando se formó el grupo bancario. Las pérdidas totales que enfrentan estas 200,000 familias –al igual que más de un millón de familias les dieron acciones "preferentes" en otros bancos españoles quebrados— ahora llegan a entre 75% y 90% de sus depósitos originales.

Como tal, el caso del Bankia es un preludio, y un marcador para la codificación de exactamente este latrocinio que está en marcha ahora mismo como la estafa del "rescate interno" (bail-in) promulgada en la ilegal legislación Dodd-Frank en Estados Unidos y leyes similares que se preparan ahora en Europa.

La revista Forbes tiene un encabezado en su informe del 28 de mayo por el caso de Bankia: "Bankia de España perjudica a los ahorristas al desplomarse sus acciones; oficial de la policía apuñaló al banquero que le vendió acciones". Esto no lo deben perder de vista quienes diseñan ahora la política de "rescate interno".

La manera como se desenvolvió esta trasquilada a los depositantes del Bankia, tal y como se informó originalmente en este espacio el 28 de marzo de este año [Bancos españoles se apoderan de los depósitos, al estilo Chipre], es la siguiente:

En los años recientes, alrededor de un millón de depositantes de los principales banco de España (de ellos, 400,000 estaban en Bankia) sufrieron una "violación consensuada", como quien dice, por sus propios banqueros, quienes fraudulentamente los engañaron par que compraran las "acciones preferentes" del banco, con promesas de altas tasas de retorno. Se ofrecían como depósitos de plazo fijo, pero la realidad de las "preferentes" es que en realidad eran bonos que nunca se podrían hacer efectivos, o tenían plazos de maduración hasta de ¡mil años!

Cuando Bankia se declaró en bancarrota en mayo de 2012, la agencia de reorganización bancaria de España, la FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria), bajo instrucciones explícitas de un Memorando de Entendimiento con la detestable Troika (el FMI, el Banco Central Europeo, y la Comisión Europea), se le impuso una 'quita' de 38% a las acciones preferentes del Bankia, seguido de su conversión forzada (se acabó lo consensuado) a acciones comunes del Bankia. Se les prometió a las víctimas un valor por acción de 1.35 euros, en cuanto se permitiera al mercado que se cotizaran las acciones de Bankia.

Como un año después, el 21 de mayo de 2013, se permitió de nuevo la cotización en el mercado de las acciones de Bankia, pero solo a los grandes inversionistas institucionales, a quienes se les permitió sacar su dinero y correr. Los pequeños ahorristas, quienes tenían unos 5,000 millones de euros, del total de 6,8500 millones en acciones, tuvieron que esperar una semana. Entonces, el 28 de mayo, cuando se permitió la cotización para ellos, el precio de las acciones cayó de 1.35 euros a 0.57 euros.

La Asociación de Consumidores y Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros de España (ADICAE), que ha introducido varias demandas en contra de Bankia y otros bancos a nombre de las víctimas de las acciones preferentes, estima que el "doble robo y fraude" equivale a una pérdida de 75% en el caso de Bankia, por ahora. En el momento en que el precio de las acciones de Bankia se desplomen aún más, que seguramente sucederá, las pérdidas serán mucho mayores para quienes aún tengan las acciones en sus manos.

ADICAE ha denunciado todo el ardid como una "estrategia premeditada para esconder parte de las pérdidas" y como una "estafa piramidal de la banca española".

La reseña de Forbes explica: "En todo momento, el intercambio fue una trampa para los inversionistas minoritarios... El español promedio está sufriendo y la situación ha llegado al punto en que el domingo, un oficial de policía apuñaló a un ex empleado de Bankia cuatro veces después de una discusión airada con relación a la venta de acciones preferentes en el grupo bancario quebrado".