Adictos al dinero fácil

5 de junio de 2013

5 de junio de 2013 — Los bancos centrales no van a dejar de imprimir dinero para prestarlo a los grandes bancos en apuros a tasas de interés casi cero, según trata de asegurarle a sus lectores el columnista del diario londinense Telegraph, Jeremy Warner, el pasado 3 de junio. Warner trata de explicar que el motivo por el cual han aumentado las tasas de interés de los bonos en los mercados internacionales, durante las últimas semanas, se debe solamente a que el mercado esta reaccionando de manera exagerada los "los ruidos de varios planificadores de la Reserva Federal; hay una gran anticipación muy difundida de que viene una restricción de dinero".

Sin embargo, dice, no hay de que preocuparse: No van a "intentar poner el freno... Nos hemos hecho adictos al dinero fácil, y dudo mucho que la economía mundial esté preparada todavía para el síndrome de abstinencia si se lo quitan de repente", escribe Warner. Los informes sobre la contracción en las manufacturas en Estados Unidos y en China, fueron "dos señales impactantes" que van ayudar a que se abran las llaves de la liquidez, en tanto que "los bancos centrales se ven forzados a otra explosión de dinero impreso después de todo".

Así que, apriétense el cinturón: "Parece que los bancos centrales están amarrados a una banda sinfín para imprimir dinero... No hay escape", concluye Warner. (Por eso es que se necesita la Glass-Steagall, para detener esa locura hiperinflacionaria y cerrar esos bancos insolventes, demasiado grandes para servir de algo).